reincidente21
Poeta recién llegado
estuviste ahí, estuviste sí.
Con los pasos vi tus encantos
Viví, creí, pensé en ti.
Y por los lados del camino, yo seguí
hasta encontrarme.
con tu guiño firme y constelado
alumbraste mi sendero florecido
de entresijos suburbanos
Eres más que los dioses
pudieran haberte pensado,
la dama de las tinieblas,
en mi conciencia regateando.
Los actos que no son tuyos
quizá sí ,
fueron de otros vestidos de magos.
Tu recia mirada de frenesí
empujando al alba,
con tanta inocencia
haciendo de la pereza la daga,
arrastrando a las almas por la madrugada
eres mis ansias de ser mejor,
de ver sudor en cada esquina doblada,
!que al torcer se ignora el resplandor¡
Pero sigues tÚ, inmune y clara.
y yo Obedezco tu llamada.
Con los pasos vi tus encantos
Viví, creí, pensé en ti.
Y por los lados del camino, yo seguí
hasta encontrarme.
con tu guiño firme y constelado
alumbraste mi sendero florecido
de entresijos suburbanos
Eres más que los dioses
pudieran haberte pensado,
la dama de las tinieblas,
en mi conciencia regateando.
Los actos que no son tuyos
quizá sí ,
fueron de otros vestidos de magos.
Tu recia mirada de frenesí
empujando al alba,
con tanta inocencia
haciendo de la pereza la daga,
arrastrando a las almas por la madrugada
eres mis ansias de ser mejor,
de ver sudor en cada esquina doblada,
!que al torcer se ignora el resplandor¡
Pero sigues tÚ, inmune y clara.
y yo Obedezco tu llamada.
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