Saluda la mañana
las percusiones soleadas de los galgos
los acordes de tucanes
y la calidez de cafeteras,
los colores y raíces de esas callejuelas que quisieron...
y la fuente de las gacelas
y la fuente de las hormigas
la calidez de un Miró
de un refugio en un ajedrez de cartón
un vientecillo por un nuevo verso
un antídoto una misericordia
el ánimo remero
por una respiración de cordilleras apacibles
cuando ronronean esos mares para sentir...
cuando abrazan esos molinos sobre las coronillas.