Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;bATQe1kqcsI]http://www.youtube.com/watch?v=bATQe1kqcsI&feature=related[/video]
Cabalga el alba, sobre los dedos
de montañas apuñalando la luz,
reconociendo vestigios
abisales de ojos mordientes.
De superficie árida con venas
de cardos y cuevas ahogadas.
De telarañas y maderas quebradas,
enternecidas por las uñas de moho.
Olor a piedras en las aristas de la ausencia,
los gritos que nos han callado,
han hecho olas de vidrio trisadas.
El barco de la ausencia austera
soltó el ancla cuando dormía en el sueño,
no se negó al hundimiento,
mojó todas las pólvoras,
apagó los inciensos,
escaló las escaleras con pies de reptil,
arrastrando el pecho,
el alma
se atravesó la tijera de varias hojas
desafiladas
que cortaban el aire en reversa.
Talló la piedra en el idioma antiguo
cautivando a las hiedras suicidas,
que dejaron de trepar para enterrarse
bajo el mordaz chillido de la tierra.
Recé tres veces por mí...
Y un millón de veces por lo que fui.
Cuando levante la piedra, la humedad,
ahuyentará las dudas fantasmas,
montadas al madejo de lombrices,
soñadoras de ojos
y órganos de aromas.
Escritoras de primaveras
de ramas secas,
de luces vestidas de hollín tras el incendio,
de algún alma que incineró sin piedad sus penas.
...cuando levante las piedras.
Estaré preparado para descansar mis huesos
en el mortero que lavará mis pecados,
bautizará las cenizas de papeles quemados,
separando la tinta de la sangre,
ahogando en el silencio al ser que fue desterrado.
"Ataviado en rosarios, enfilé la curva
sin saber de la vuelta en la esquina,
sin saber del camino cerrado.
Pretendiendo que los espejos hayan
desertado, para no volver a encontrar
las imágenes ocultas en pesadas ojeras
del ser que habitó en mi pasado."
de montañas apuñalando la luz,
reconociendo vestigios
abisales de ojos mordientes.
De superficie árida con venas
de cardos y cuevas ahogadas.
De telarañas y maderas quebradas,
enternecidas por las uñas de moho.
Olor a piedras en las aristas de la ausencia,
los gritos que nos han callado,
han hecho olas de vidrio trisadas.
El barco de la ausencia austera
soltó el ancla cuando dormía en el sueño,
no se negó al hundimiento,
mojó todas las pólvoras,
apagó los inciensos,
escaló las escaleras con pies de reptil,
arrastrando el pecho,
el alma
se atravesó la tijera de varias hojas
desafiladas
que cortaban el aire en reversa.
Talló la piedra en el idioma antiguo
cautivando a las hiedras suicidas,
que dejaron de trepar para enterrarse
bajo el mordaz chillido de la tierra.
Recé tres veces por mí...
Y un millón de veces por lo que fui.
Cuando levante la piedra, la humedad,
ahuyentará las dudas fantasmas,
montadas al madejo de lombrices,
soñadoras de ojos
y órganos de aromas.
Escritoras de primaveras
de ramas secas,
de luces vestidas de hollín tras el incendio,
de algún alma que incineró sin piedad sus penas.
...cuando levante las piedras.
Estaré preparado para descansar mis huesos
en el mortero que lavará mis pecados,
bautizará las cenizas de papeles quemados,
separando la tinta de la sangre,
ahogando en el silencio al ser que fue desterrado.
"Ataviado en rosarios, enfilé la curva
sin saber de la vuelta en la esquina,
sin saber del camino cerrado.
Pretendiendo que los espejos hayan
desertado, para no volver a encontrar
las imágenes ocultas en pesadas ojeras
del ser que habitó en mi pasado."
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