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RENACIMIENTO

ALEXvalo

Poeta recién llegado
Lo escribí como hace 4 años así que si tiene faltas no les den mayor importancia

El patriarca celestial había muerto, los ángeles mortalmente heridos
derramaban lágrimas de sangre hacia la tierra maldita que tan
vilmente había puesto fin, a la existencia del eterno.
Aquellos despreciables seres, habitantes de la tierra sombría, sentíanse
abrumados por el dolor, no comprendían aquella lluvia roja y oscura que,
lúgubre inundaba y proclamaba entre las cenizas del cielo "el fin del mundo".
Las lágrimas divinas caían irrumpiendo las pieles mortales, traspasando los
límites de la carne, llegando a los huesos, y calando aún más profundo, se
situaba en el rincón más escondido de estos pútridos seres, su alma. Aquél
era el castigo de los hijos infieles, que ahora se volvían bastardos.
Transformábase la sangre, en un terrible fuego azul, mounstruo invertebrado que fundaba su existencia en la ingestión de almas.
Durante mil años devoró la propia escencia de vida de cada ser en este
planeta.
Aquel oscuro milenio, las sombras danzaban entre los restos carnales de los
traidores, que nunca volverían a su origen, el polvo. Seguían descomponiéndose
en un suerte de perpétua y sacrílega putrefacción.
Una gélida brisa cubrió la tierra, la criatura devoradora de almas se sintió
sofocada, sabía que su hora había llegado. Lenta y dolorosamente comenzó a
desvanecerse, y cuando lo hizo, dos figuras emergieron de la luz. De la única luz
que quedaba en la tierra. Eran hijos de las almas devoradas
En ese momento el sol despertó de su longevo letargo y abrazó al mundo
una vez más, la fría condesa de las tienieblas se proclamó derrotada.
Aquellas enigmáticas criaturas creían en el padre, y al hacerlo, lo volvieron
eterno nuevamente.
La esperanza nunca muere, aunque sea en la forma de una brisa imperceptible,
siempre sigue a nuestro lado. Nos acompaña en el umbral y en el abismo.
Mientras creamos en nosotros el eterno se mantendrá eterno
"Somos nuestros propios dioses"
 
ALEXvalo dijo:
Lo escribí como hace 4 años así que si tiene faltas no les den mayor importancia

El patriarca celestial había muerto, los ángeles mortalmente heridos
derramaban lágrimas de sangre hacia la tierra maldita que tan
vilmente había puesto fin, a la existencia del eterno.
Aquellos despreciables seres, habitantes de la tierra sombría, sentíanse
abrumados por el dolor, no comprendían aquella lluvia roja y oscura que,
lúgubre inundaba y proclamaba entre las cenizas del cielo "el fin del mundo".
Las lágrimas divinas caían irrumpiendo las pieles mortales, traspasando los
límites de la carne, llegando a los huesos, y calando aún más profundo, se
situaba en el rincón más escondido de estos pútridos seres, su alma. Aquél
era el castigo de los hijos infieles, que ahora se volvían bastardos.
Transformábase la sangre, en un terrible fuego azul, mounstruo invertebrado que fundaba su existencia en la ingestión de almas.
Durante mil años devoró la propia escencia de vida de cada ser en este
planeta.
Aquel oscuro milenio, las sombras danzaban entre los restos carnales de los
traidores, que nunca volverían a su origen, el polvo. Seguían descomponiéndose
en un suerte de perpétua y sacrílega putrefacción.
Una gélida brisa cubrió la tierra, la criatura devoradora de almas se sintió
sofocada, sabía que su hora había llegado. Lenta y dolorosamente comenzó a
desvanecerse, y cuando lo hizo, dos figuras emergieron de la luz. De la única luz
que quedaba en la tierra. Eran hijos de las almas devoradas
En ese momento el sol despertó de su longevo letargo y abrazó al mundo
una vez más, la fría condesa de las tienieblas se proclamó derrotada.
Aquellas enigmáticas criaturas creían en el padre, y al hacerlo, lo volvieron
eterno nuevamente.
La esperanza nunca muere, aunque sea en la forma de una brisa imperceptible,
siempre sigue a nuestro lado. Nos acompaña en el umbral y en el abismo.
Mientras creamos en nosotros el eterno se mantendrá eterno
"Somos nuestros propios dioses"


Bueno las faltas y acentos ya están corregidos en tu propio poema, lo que falla un poco es la estructura con versos que se cortan  donde no deberían cortarse, parece más bien una prosa poética pero aún así algunos versos deberían continuar o cortarse en otro punto, porque por ejemplo éste (hay más):

Durante mil años devoró la propia escencia de vida de cada ser en este
planeta.


carece de sentido hacerlos en dos versos. También falla el uso de comas y puntos.  Una idea de estructurarlo (auque puede haber muchas otras) sería ésta:

El patriarca celestial había muerto.
Los ángeles, mortalmente heridos,
derramaban lágrimas de sangre
hacia la tierra maldita
que tan vilmente había puesto fin,
a la existencia del eterno.
Aquellos despreciables seres,
habitantes de la tierra sombría,
sentíanse abrumados por el dolor,
no comprendían aquella lluvia, roja y oscura,
que lúgubre inundaba y proclamaba,
entre las cenizas del cielo,
"el fin del mundo".
Las lágrimas divinas caían
irrumpiendo las pieles mortales,
traspasando los límites de la carne,
llegando a los huesos,
y calando, aún más profundo,
se situaban en el rincón más escondido
de estos pútridos seres,  en su alma.
Aquél era el castigo de los hijos infieles
que ahora se volvían bastardos.
Transformábase la sangre,
en un terrible fuego azul,
mounstruo invertebrado
que fundaba su existencia en la ingestión de almas.
Durante mil años, en este planeta,
devoró la propia escencia de vida de cada ser.
En aquel oscuro milenio,
las sombras danzaban
entre los restos carnales de los traidores,  
nunca volverían a su origen, el polvo.
Seguían descomponiéndose
en un suerte de perpétua y sacrílega putrefacción.
Una gélida brisa cubrió la tierra,
la criatura, devoradora de almas,
se sintió sofocada,
sabía que su hora había llegado.
Lenta y dolorosamente,
comenzó a desvanecerse,
y cuando lo hizo,
dos figuras emergieron de la luz.
De la única luz que quedaba en la tierra.
Eran hijos de las almas devoradas.
En ese momento,
el sol despertó de su longevo letargo
y abrazó al mundo una vez más.
La fría condesa de las tienieblas
se proclamó derrotada.
Aquellas enigmáticas criaturas
creían en el padre, y al hacerlo,
lo volvieron eterno nuevamente.
La esperanza nunca muere,
aunque sea en la forma de una brisa imperceptible,
siempre sigue a nuestro lado.
Nos acompaña en el umbral y en el abismo.
Mientras creamos en nosotros
el eterno se mantendrá eterno
"Somos nuestros propios dioses"
 
PUES MUCHAS GRACIAS, ES BASTANTE TEDIOSO LO QUE HICISTE. PROBABLEMENTE NO ME HUBIERA DADO ESE TRABAJO PERO AL VER EL RESULTADO AHORA LA HARE, GRACIAS
 
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