Gerardo Lugo
Cuervo gris
He encontrado la paz, se ocultaba en mi propio ser,
Se cubría entre las sábanas de mi subconsciente,
Entre ese manto de eterna soledad del que era ayer
He encontrado la paz, o mejor dicho ella me encontró,
Se hallaba entre las páginas de ese libro perdido
Y a la vez en las cuerdas del violín que es tocado con brío
Encontré la paz que se oculta en el rocío de la mañana,
La misma que se arrulla cuando llega el atardecer;
Cálida y estremecedora como las olas del mar
Esa paz que nació de la melancolía, la tristeza y el pesar
Y ahora como oruga en mariposa, se transformó,
Permitiendo que del letargo naciera un nuevo yo.
Se cubría entre las sábanas de mi subconsciente,
Entre ese manto de eterna soledad del que era ayer
He encontrado la paz, o mejor dicho ella me encontró,
Se hallaba entre las páginas de ese libro perdido
Y a la vez en las cuerdas del violín que es tocado con brío
Encontré la paz que se oculta en el rocío de la mañana,
La misma que se arrulla cuando llega el atardecer;
Cálida y estremecedora como las olas del mar
Esa paz que nació de la melancolía, la tristeza y el pesar
Y ahora como oruga en mariposa, se transformó,
Permitiendo que del letargo naciera un nuevo yo.
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