el poeta maldito
Poeta asiduo al portal
El manto estelar cae.
Dentro de la gigantesca bola
Colmada de laberintos,
En algún punto, en donde no sé dónde,
Me restriego en mi mente.
Yo, sí yo, el de la sonrisa de archivo
Y ojos sollozos,
Con el que de niño nadie jugo
Pero creció con ese rencor.
Hoy en la duración oscura de este letargo
Los sueños clásicos de mi memoria,
Salen a relucir, inyectando una dosis
Del más frio nitrógeno sanguíneo
Al cual ya soy adicto.
Sí, sueña tú con ser madona,
O con los chicos del póster en tu pared.
Que en mis sueños reinan los días oscuros
De luna llena, en donde siempre aparezco
En la misma calle y con el mismo temor
De un camínate.
Solo y por mas pasos que de regreso donde empecé.
O quizás este, en donde siento la agonía del descenso
Asfixiar mi corazón y sufrir concientemente,
La aproximación de mi muerte.
Lo peor es despertar sin terminar porque a la noche
Siguiente tiende a continuar.
Duerme, que de tu ignorancia nunca te darás cuenta.
Ustedes solo viven por vivir y esto solo nos pasa
A nosotros, los que nacemos para un fin.
He despertado
Las ventanas del alma se abren,
Hacia la angustia
De un nuevo día
Dentro de la gigantesca bola
Colmada de laberintos,
En algún punto, en donde no sé dónde,
Me restriego en mi mente.
Yo, sí yo, el de la sonrisa de archivo
Y ojos sollozos,
Con el que de niño nadie jugo
Pero creció con ese rencor.
Hoy en la duración oscura de este letargo
Los sueños clásicos de mi memoria,
Salen a relucir, inyectando una dosis
Del más frio nitrógeno sanguíneo
Al cual ya soy adicto.
Sí, sueña tú con ser madona,
O con los chicos del póster en tu pared.
Que en mis sueños reinan los días oscuros
De luna llena, en donde siempre aparezco
En la misma calle y con el mismo temor
De un camínate.
Solo y por mas pasos que de regreso donde empecé.
O quizás este, en donde siento la agonía del descenso
Asfixiar mi corazón y sufrir concientemente,
La aproximación de mi muerte.
Lo peor es despertar sin terminar porque a la noche
Siguiente tiende a continuar.
Duerme, que de tu ignorancia nunca te darás cuenta.
Ustedes solo viven por vivir y esto solo nos pasa
A nosotros, los que nacemos para un fin.
He despertado
Las ventanas del alma se abren,
Hacia la angustia
De un nuevo día