El remedio precipita en los calendarios oníricos
y exhalan las letras esa exuberancia que no es nada.
Volverás del destierro en una aparición;
caído de la cara oculta de la moneda.
De los ojos perdidos en el invierno,
en el colorismo de una canción.
Con las cifras de una astronomía lacrimógena,
dejando las huellas de la ciudad cuesta arriba en el paraguas violeta.
Vendrás con tus ademanes traídos del molde del ritmo,
por las barandillas de tinta a capitanear, en tus zapatones de luz.
y exhalan las letras esa exuberancia que no es nada.
Volverás del destierro en una aparición;
caído de la cara oculta de la moneda.
De los ojos perdidos en el invierno,
en el colorismo de una canción.
Con las cifras de una astronomía lacrimógena,
dejando las huellas de la ciudad cuesta arriba en el paraguas violeta.
Vendrás con tus ademanes traídos del molde del ritmo,
por las barandillas de tinta a capitanear, en tus zapatones de luz.