dragon_ecu
Esporádico permanente
No está equivocado, está confundido.
Puesto a elegir entre dos alternativas que se contradigan...
los sentimientos pueden cubrir ambas,
los objetos pueden solo una.
Es que la materia al dividirla
se segmenta y achica.
Y piensas que media hogaza de pan
es menos valiosa que una entera.
Pero no necesariamente
al fragmentar se pierde valor.
El oro refinado como el diamante bruñido
vale mucho más
que la montaña de impurezas que antes contenían.
No toda división reduce valor.
Solo reduce materia.
Mientras que los sentimientos no son objetos.
Incluso los contradictorios
no se anulan entre sí,
bien pueden coexistir.
Mira el amor con ojos de ternura al odio
y el odio con rabia se enfurece contra el amor
y sentir ambos por un mismo ser.
Los sentimientos no se dividen
ni quitan espacio a otros sentimientos.
Como el amor por un hijo
no merma el amor por otro hijo
o por los abuelos, o los tíos.
No son objetos de color y forma
aunque si tienen presencia
No los puedes clasificar en lo físico
aunque ayude asignarlos a un objeto.
Lo subjetivo al rato varía.
Es tan simple un sentimiento,
que luego se vuelve complejo
cuando se mezcla con otros:
El amor-odio.
El temor-amor.
El temor-odio.
Lo único seguro es nada.
Porque por tratar de solidificar,
por poner valor a los sentimientos,
le atribuyeron al aplomo,
a la confianza en uno mismo,
el doble rasero de las casas de seguros.
Y a los riesgos externos le pusieron cifras,
incluso cotizando públicamente los temores.
La seguridad es tan ambigua...
porque puede ser interna o externa...
pero las consideran como una sola.
Algo similar le ocurre al amor.
Cuando los poetas se toman el nombre ajeno
y asignan en otros el amor.
Que amor es lo que se siente, uno.
Pero no es el amor que siente otro...
El amor de fuera
no se lo percibe por sentimientos...
se lo percibe en acciones
a través de los sentidos.
Si las primeras veces fueran desastre…
Si se confundieron pasión y dolor…
Es lógico que los sentidos se cierren
y se deba recurrir a forzarlos
para que sientan.
La curación es liberadora para la víctima
pero un sacrificio para el tratante.
Cuantas veces Nightingale no acarició amorosamente
las frentes febriles de sus pacientes.
Ese es un amor que existe
pero pocas veces se reconoce.
Luego llegará un nuevo día.
Tal vez la rutina del pasado
pueda enrumbar los pasos a la vieja orilla.
Acaso a meterse en las mismas aguas frías,
o ¿quién sabe?
rescatar a alguien de esa desidia.
Y a eso no se llega con el corazón vacío,
no se llega con los retazos propios.
Eso solo se puede lograr
con el corazón fortalecido
con el corazón revestido en costuras de oro
en polvo de diamante.
No se ha restado ni dividido nada...
solo se suma
solo se acumula.
De los sentimientos
nada se pierde,
ni siquiera en el olvido.
Cualquier fugaz instante o visión
nos retrocede en el tiempo.
El futuro está abierto.
Es posible que muy adelante
se regrese a ver detrás
todo el amor recibido.
Puesto a elegir entre dos alternativas que se contradigan...
los sentimientos pueden cubrir ambas,
los objetos pueden solo una.
Es que la materia al dividirla
se segmenta y achica.
Y piensas que media hogaza de pan
es menos valiosa que una entera.
Pero no necesariamente
al fragmentar se pierde valor.
El oro refinado como el diamante bruñido
vale mucho más
que la montaña de impurezas que antes contenían.
No toda división reduce valor.
Solo reduce materia.
Mientras que los sentimientos no son objetos.
Incluso los contradictorios
no se anulan entre sí,
bien pueden coexistir.
Mira el amor con ojos de ternura al odio
y el odio con rabia se enfurece contra el amor
y sentir ambos por un mismo ser.
Los sentimientos no se dividen
ni quitan espacio a otros sentimientos.
Como el amor por un hijo
no merma el amor por otro hijo
o por los abuelos, o los tíos.
No son objetos de color y forma
aunque si tienen presencia
No los puedes clasificar en lo físico
aunque ayude asignarlos a un objeto.
Lo subjetivo al rato varía.
Es tan simple un sentimiento,
que luego se vuelve complejo
cuando se mezcla con otros:
El amor-odio.
El temor-amor.
El temor-odio.
Lo único seguro es nada.
Porque por tratar de solidificar,
por poner valor a los sentimientos,
le atribuyeron al aplomo,
a la confianza en uno mismo,
el doble rasero de las casas de seguros.
Y a los riesgos externos le pusieron cifras,
incluso cotizando públicamente los temores.
La seguridad es tan ambigua...
porque puede ser interna o externa...
pero las consideran como una sola.
Algo similar le ocurre al amor.
Cuando los poetas se toman el nombre ajeno
y asignan en otros el amor.
Que amor es lo que se siente, uno.
Pero no es el amor que siente otro...
El amor de fuera
no se lo percibe por sentimientos...
se lo percibe en acciones
a través de los sentidos.
Si las primeras veces fueran desastre…
Si se confundieron pasión y dolor…
Es lógico que los sentidos se cierren
y se deba recurrir a forzarlos
para que sientan.
La curación es liberadora para la víctima
pero un sacrificio para el tratante.
Cuantas veces Nightingale no acarició amorosamente
las frentes febriles de sus pacientes.
Ese es un amor que existe
pero pocas veces se reconoce.
Luego llegará un nuevo día.
Tal vez la rutina del pasado
pueda enrumbar los pasos a la vieja orilla.
Acaso a meterse en las mismas aguas frías,
o ¿quién sabe?
rescatar a alguien de esa desidia.
Y a eso no se llega con el corazón vacío,
no se llega con los retazos propios.
Eso solo se puede lograr
con el corazón fortalecido
con el corazón revestido en costuras de oro
en polvo de diamante.
No se ha restado ni dividido nada...
solo se suma
solo se acumula.
De los sentimientos
nada se pierde,
ni siquiera en el olvido.
Cualquier fugaz instante o visión
nos retrocede en el tiempo.
El futuro está abierto.
Es posible que muy adelante
se regrese a ver detrás
todo el amor recibido.
Última edición: