IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
El dolor del saberse desdichado,
el poder del esclavo,
comenzando a cuestionar,
el goce del que escucha,
y la responsabilidad del que crea,
el amor hacia lo material
es una ilusión humana,
el amor hacia lo abstracto
es verdadera convicción,
devoción hacia la belleza,
hacia la plenitud,
este umbral
donde la mente camina,
solo comprende fantasías e ilusiones,
y el hombre al final entiende,
solo a través de ellas,
umbral de muertos vivos,
trasciende la mente,
y el alma es su vehículo,
en un tren que viaja sin moverse,
aún entre tiempos convulsos,
la muerte sabe a quien llevarse,
aún entre desastre y comienzo,
no hay destino último
que prolongue la suerte,
aún entre muertos,
la muerte, encuentra momentos,
quizás sea
porque no conoce otro goce,
más que la dulce envidia del sangrante,
pensar en la muerte,
es pensarse muerto,
pensar después de la muerte,
es morir
para desprenderse de la enfermedad,
lagunas de lágrimas secas,
Dios ya no podrá llorar,
cuando no tenga
mas vidas para desangrar,
la luna no podrá iluminar,
a un mar que es vapor
para un mundo devastado,
cuando los dados dejen de convencer,
girarán las agujas del reloj,
para romper el cristal,
de esta ansiedad que nunca fue propia.
el poder del esclavo,
comenzando a cuestionar,
el goce del que escucha,
y la responsabilidad del que crea,
el amor hacia lo material
es una ilusión humana,
el amor hacia lo abstracto
es verdadera convicción,
devoción hacia la belleza,
hacia la plenitud,
este umbral
donde la mente camina,
solo comprende fantasías e ilusiones,
y el hombre al final entiende,
solo a través de ellas,
umbral de muertos vivos,
trasciende la mente,
y el alma es su vehículo,
en un tren que viaja sin moverse,
aún entre tiempos convulsos,
la muerte sabe a quien llevarse,
aún entre desastre y comienzo,
no hay destino último
que prolongue la suerte,
aún entre muertos,
la muerte, encuentra momentos,
quizás sea
porque no conoce otro goce,
más que la dulce envidia del sangrante,
pensar en la muerte,
es pensarse muerto,
pensar después de la muerte,
es morir
para desprenderse de la enfermedad,
lagunas de lágrimas secas,
Dios ya no podrá llorar,
cuando no tenga
mas vidas para desangrar,
la luna no podrá iluminar,
a un mar que es vapor
para un mundo devastado,
cuando los dados dejen de convencer,
girarán las agujas del reloj,
para romper el cristal,
de esta ansiedad que nunca fue propia.
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