Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Idealicé un cielo azul y
un jardín gélido
de tallos y flores,
las sienes heladas al tacto
de las alas de los pájaros.
La luz del día
tenía mi aprecio
extendí los brazos
con impaciencia,
era una visión
forjando mi delirio,
ilusión obviamente.
Cuando se
está despierto
a veces fantaseamos,
y ellas se convierten
en objetivos,
que son las alegrías y
las esperanzas.
Caída de las hojas
de la infancia,
sentado en el
centro de la niñez,
recuerdos leves
de los juguetes,
destellos someros
en un instante.
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