A819
Poeta recién llegado
Esperaba desde hacia más de una hora, creo (el tiempo es tan irrelevante)
estaba por la cuarta medida, contando los mosaicos azules en la pared.
Sobre la mesa tres cartas y un recuerdo entre la botella y mi persona.
Recordaba vagamente mi primer consulta al psicólogo, luego de una larga depresión:
"Sos alcohólica" me había dicho "tiendes a banalizar tus problemas a través de las bromas",
hoy tenia ganas de contar chistes, pero ya no había nadie para escucharlos.
Me levante de la silla y el piso se iba separando de mis pies,
la habitación entera se parecía a la vida, una gran ruleta llena de colores.
¿Fueron cuatro medidas u ocho?
Mientras camino hacia la puerta no puedo dejar mis pensamientos atrás
y como sucede en general me llega la figura de mi padre:
"¡Si seguís leyendo de esa manera, vas a terminar mal de la cabeza o ciega!"
Tenía doce años, creo (el tiempo es irrelevante, los recuerdos igual nos siguen por siempre).
Me sonreía, mientras encendía un cigarro de esos sueltos que tenia en la bolsa,
quizás mi viejo banalizaba su vida a través de la mía.
Nadie más por la calle, seguro no iba a llegar.
Las cartas de nuevo a la basura y mis palabras por dentro de la botella...
salu2 a819
estaba por la cuarta medida, contando los mosaicos azules en la pared.
Sobre la mesa tres cartas y un recuerdo entre la botella y mi persona.
Recordaba vagamente mi primer consulta al psicólogo, luego de una larga depresión:
"Sos alcohólica" me había dicho "tiendes a banalizar tus problemas a través de las bromas",
hoy tenia ganas de contar chistes, pero ya no había nadie para escucharlos.
Me levante de la silla y el piso se iba separando de mis pies,
la habitación entera se parecía a la vida, una gran ruleta llena de colores.
¿Fueron cuatro medidas u ocho?
Mientras camino hacia la puerta no puedo dejar mis pensamientos atrás
y como sucede en general me llega la figura de mi padre:
"¡Si seguís leyendo de esa manera, vas a terminar mal de la cabeza o ciega!"
Tenía doce años, creo (el tiempo es irrelevante, los recuerdos igual nos siguen por siempre).
Me sonreía, mientras encendía un cigarro de esos sueltos que tenia en la bolsa,
quizás mi viejo banalizaba su vida a través de la mía.
Nadie más por la calle, seguro no iba a llegar.
Las cartas de nuevo a la basura y mis palabras por dentro de la botella...
salu2 a819
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