LOLA PEREZ
Poeta veterano en el portal
Recuerdos del parvulario.
Recuerdos ¡y que recuerdos! de tiempos no vacíos, de espacios tan llenos...
Es tan grato pensar en ello... no siento añoranza, me llenó la vida,
solo al recordarlo entro en armonía, cuando pienso en ello siento el momento, como si ahora estuviera viviendo aquel tiempo.
Vale, no seré pesada, lo voy a contar, ya voy, ya.
A parte de madre de dos churumbeles que llenaron mi vida de amor
y alegría, dedique mi tiempo a la fantasía, si, si, a la fantasía.
Cuando mis retoños iban ya creciendo pensé...
ya es hora de ir tú haciendo y hice, ya lo creo que hice, empecé a trabajar de nuevo, mis críos ya iban al colegio, aún pequeñitos y me los llevaba y con ellos empezó mi andadura camino a la fantasía, entre en un cole con churumbelillos, no más de tres años tenían y allí comenzó un mundo divino.
Que vida tan plena ¡Y cuanto aprendía! cada día, cada instante el amor que ofrecía se multiplicaba triple por el que yo recibía.
¡Son tan gratos los recuerdos! hoy pienso en las horas contándoles cuentos, riendo, jugando y a veces poniéndome seria para que no se
me subieran por la cabeza.
Uffff nada fácil hacerse con esa tropa de chiquillos, que en sus cabecitas tan solo están las ganas de hacer travesuras, todo lo toman con alegría y se te transmite a ti esa gana de vivir que ellos tienen.
Hoy ya jubilada de esos menesteres, en mis horas de paseo, (pues vivo en el barrio donde siempre trabaje) me encuentro con aquellos padres
y con los niños -ya adultos- y volvemos a recordar todos los tiempos pasados y me vuelven a acariciar con todos esos recuerdos.
Aún me agradecen hoy cuando sus niños pequeños, en mis brazos arrullaba y les regalaba besos, besos que yo recibía y que a día de hoy
impregnado en mi piel queda el recuerdo de esos días, de esas caricias diarias que mi alma recibía.
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