IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se sabe el habla redentora,
de espacios inmensos,
en donde caben palabras exactas,
se sabe la tinta única,
como único es cada día,
como única es la última noche,
se sabe el escritor, maldito,
como tantos dones estáticos,
entre orbes en movimiento,
será que no podemos apartar la mirada,
de la escalada hacia algún dios prometido,
será que el cielo no nos observa,
o que el infierno nunca ardió en llamas,
será que el destino nunca nos esperará,
porque como todo viento, se desvanece,
como cuantas vidas perdidas,
como cuantas obras vacías,
que han tenido aprecio,
que han tenido tiempo,
y ahora el recuerdo,
es solo una evocación
que nos seca completamente.
de espacios inmensos,
en donde caben palabras exactas,
se sabe la tinta única,
como único es cada día,
como única es la última noche,
se sabe el escritor, maldito,
como tantos dones estáticos,
entre orbes en movimiento,
será que no podemos apartar la mirada,
de la escalada hacia algún dios prometido,
será que el cielo no nos observa,
o que el infierno nunca ardió en llamas,
será que el destino nunca nos esperará,
porque como todo viento, se desvanece,
como cuantas vidas perdidas,
como cuantas obras vacías,
que han tenido aprecio,
que han tenido tiempo,
y ahora el recuerdo,
es solo una evocación
que nos seca completamente.