eclipse
Poeta recién llegado
Jamás rondarán sus mentes el oeste,
allí donde la frontera en bruma se desvanece.
El cielo y el infierno en uno se tornan,
un incierto óleo de ilusiones enmascaradas.
Entre sus herméticas paredes se acomodan
frotando sus garras ante un fuego ceniciento,
creyendo domar al bosque de sus lobos
pero estos, raquíticos, ni aullar por libertad pueden.
Sus miradas contemplando la vasta nada blanca
cómo la calavera que ahoga su llanto en el fastigio
y secretamente lágrimas de cristal imploran;
vilmente la mano compromete sus almas en el juego.
Arrulla al sol el río con su endecha de antaño
domando algún vestigio de un pasado candente
en sus pupilas desertadas del valor para atisbar
la firmeza de la pasarela que otras tierras entrega.
allí donde la frontera en bruma se desvanece.
El cielo y el infierno en uno se tornan,
un incierto óleo de ilusiones enmascaradas.
Entre sus herméticas paredes se acomodan
frotando sus garras ante un fuego ceniciento,
creyendo domar al bosque de sus lobos
pero estos, raquíticos, ni aullar por libertad pueden.
Sus miradas contemplando la vasta nada blanca
cómo la calavera que ahoga su llanto en el fastigio
y secretamente lágrimas de cristal imploran;
vilmente la mano compromete sus almas en el juego.
Arrulla al sol el río con su endecha de antaño
domando algún vestigio de un pasado candente
en sus pupilas desertadas del valor para atisbar
la firmeza de la pasarela que otras tierras entrega.
Rebelde la luz conquistará el este,
y de su sutíl ruptura renacerán las fauces;
las garras engendrarán alas sin compasión
que vuelen sobre el río de llamas que devora el puente
y de su sutíl ruptura renacerán las fauces;
las garras engendrarán alas sin compasión
que vuelen sobre el río de llamas que devora el puente
Sin comprender el nuevo edén ofrecido se desvanecerán
cómo una sonrisa afligida al despertar violada,
una blanca ilusión bajo la muerte del desierto.
cómo una sonrisa afligida al despertar violada,
una blanca ilusión bajo la muerte del desierto.