Muy buena amada titán. Que del muy glorioso Urano cohabitaste en el odre encapotado del cielo telúrico. Tu hijo Cronos fue la dicha imperecedera de la eterna edad de oro. Rea. Ojizarca diosa. De azules ojos arios y nariz roma. Que bajaste a tierra. Para dar leche y miel a los bellacos humanos. Por siempre tienes un sillar vacío en el Olimpo. Más vieja que el padre Zeus eres tú. Candorosa y amable con los de corazón puro. Mas cruel y despiadada con los reprobos y canallas. Que manchan el santo nombre de la eterna ley del movimiento solar. En panacea imperecedera te bañas en la cruel Estigia. Y de allí, pulcra como el palomo te presentas al amanecer con el armiño de blancor puro. Yo te congratulo y te saludo por siempre. Oh ! Rea. Titán femenina de graciosos pies.