IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
El odio trasciende
cuando los motivos se hunden,
cuando las creencias se quiebran
desde un cielo adolorido,
no hay peor infierno
que el que arde
aún entre los adentros del alma,
no hay peor condena
que encadenar al habla,
que el suicidio se apresure victorioso
en cada palabra,
no hay sollozo que no conozca el tiempo,
ni la lejanía que su aprecio genera,
desde la cima la vida cae,
amontonando problemas,
arrasando con la calma del inerte,
porque no hay muerto que la engañe,
somos una herramienta de la parca,
una hoz de dolor y despecho,
somos la reencarnación eterna,
de la destrucción completa,
una razón
que vuelve mortal al corazón de dios.
cuando los motivos se hunden,
cuando las creencias se quiebran
desde un cielo adolorido,
no hay peor infierno
que el que arde
aún entre los adentros del alma,
no hay peor condena
que encadenar al habla,
que el suicidio se apresure victorioso
en cada palabra,
no hay sollozo que no conozca el tiempo,
ni la lejanía que su aprecio genera,
desde la cima la vida cae,
amontonando problemas,
arrasando con la calma del inerte,
porque no hay muerto que la engañe,
somos una herramienta de la parca,
una hoz de dolor y despecho,
somos la reencarnación eterna,
de la destrucción completa,
una razón
que vuelve mortal al corazón de dios.