Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
A llovido y hay charcos
con ranas y sapos
Llueve y no deja de llover
Las ranas y los sapos
en la noche, croan otra vez

La luna los manda callar
pero ellos en sus charcas
bailando están.
La luna sonríe
no quiere reñir
pero cuando ella sale
tienen que dormir.

Un sapito verdoso
travieso y juguetón
le da a una rana
un gran empujón.

Una nube grandota
oculta a la luna
las ranas y los sapos
corriendo se van.


Entre los verdes juncos
acurrucaditos juntitos están
la fuerte tormenta
los puede arrastrar.
Y ellos de su charca
no se quieren marchar.
Cuando deje de llover
volverán a bailar.
con ranas y sapos
Llueve y no deja de llover
Las ranas y los sapos
en la noche, croan otra vez
La luna los manda callar
pero ellos en sus charcas
bailando están.
La luna sonríe
no quiere reñir
pero cuando ella sale
tienen que dormir.
Un sapito verdoso
travieso y juguetón
le da a una rana
un gran empujón.
Una nube grandota
oculta a la luna
las ranas y los sapos
corriendo se van.
Entre los verdes juncos
acurrucaditos juntitos están
la fuerte tormenta
los puede arrastrar.
Y ellos de su charca
no se quieren marchar.
Cuando deje de llover
volverán a bailar.