El ermitaño
Poeta recién llegado
Quimeras de gloria
El rojo latido del combatiente,
la imperiosa agonía de las horas,
el delirio, las imágenes sonoras,
hacen eco en la noche penitente.
El furor de la batalla ardiente,
en un valle de tardes cegadoras,
el tortuoso sendero, las demoras,
el aciago destino del valiente.
Fueron los sentimientos de soldado,
primerizo en un mundo de trincheras:
el sangrante alarido, la bala certera,
sin saber su rol en el ajedrez pactado.
La gloria de Aquiles y otras quimeras
marcaron al niño del pasado.
El rojo latido del combatiente,
la imperiosa agonía de las horas,
el delirio, las imágenes sonoras,
hacen eco en la noche penitente.
El furor de la batalla ardiente,
en un valle de tardes cegadoras,
el tortuoso sendero, las demoras,
el aciago destino del valiente.
Fueron los sentimientos de soldado,
primerizo en un mundo de trincheras:
el sangrante alarido, la bala certera,
sin saber su rol en el ajedrez pactado.
La gloria de Aquiles y otras quimeras
marcaron al niño del pasado.