IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Quedará sellado el dolor,
en las manos de la miseria,
la pobreza de no tener sol,
la amargura de conversar con las estrellas,
sin palabras,
sin esperanzas,
con lagrimas amargas,
y costumbres tan saladas
que siempre terminan
matando nuestros sueños,
sedando todo último instante
de interna reflexión,
cuando la pulcra sabiduría,
de los cielos,
caiga,
serán los cadáveres, libros vivientes,
porque la verdadera fe
sobrepasa cualquier entendimiento,
serán las promesas, poesía,
será la huida del tiempo, vida,
porque la muerte nunca muere,
y nosotros, por ende,
somos muerte,
quedará sellado aquel umbral
en el que tantos reflexionan,
quedará en nuestras manos la gloria,
de vencer a la vida,
de dormir al presente,
seremos tiempo indomable.
en las manos de la miseria,
la pobreza de no tener sol,
la amargura de conversar con las estrellas,
sin palabras,
sin esperanzas,
con lagrimas amargas,
y costumbres tan saladas
que siempre terminan
matando nuestros sueños,
sedando todo último instante
de interna reflexión,
cuando la pulcra sabiduría,
de los cielos,
caiga,
serán los cadáveres, libros vivientes,
porque la verdadera fe
sobrepasa cualquier entendimiento,
serán las promesas, poesía,
será la huida del tiempo, vida,
porque la muerte nunca muere,
y nosotros, por ende,
somos muerte,
quedará sellado aquel umbral
en el que tantos reflexionan,
quedará en nuestras manos la gloria,
de vencer a la vida,
de dormir al presente,
seremos tiempo indomable.