James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
En lujurias y objeciones de elegir al placer
ese lugar en la duda que al fondo lubrica
y al llanto que pica que escuece querer...
Entrever y mira, remira a creer;
todas las mentiras puras y divinas
la mitad reales, basado en la vida
Trato de difuntos; veo que te mueres
O no seas cruel como aquel maldito al día de tú
Trampas de lo opaco en sus transparentes
Al dolor que no tiene cura
es la cuenta ruda que suda la muerte
ahora que no puede si quiere vivir
¿Qué hacer con el tiempo? Con lo que está escrito,
para no oír respuestas puestas en sus caras
Una bofetada de la vida infecta
Luego el beso largo de amargo después
¡Qué hacer con el tiempo y su deshacer!
Hielo derretido de la gran montaña
Que extraña está rota, nota recurrente, de una mente entraña, a la tripa floja, de sus recorridos, de una carga lela, la tela más sucia de su intimidad.
ese lugar en la duda que al fondo lubrica
y al llanto que pica que escuece querer...
Entrever y mira, remira a creer;
todas las mentiras puras y divinas
la mitad reales, basado en la vida
Trato de difuntos; veo que te mueres
O no seas cruel como aquel maldito al día de tú
Trampas de lo opaco en sus transparentes
Al dolor que no tiene cura
es la cuenta ruda que suda la muerte
ahora que no puede si quiere vivir
¿Qué hacer con el tiempo? Con lo que está escrito,
para no oír respuestas puestas en sus caras
Una bofetada de la vida infecta
Luego el beso largo de amargo después
¡Qué hacer con el tiempo y su deshacer!
Hielo derretido de la gran montaña
Que extraña está rota, nota recurrente, de una mente entraña, a la tripa floja, de sus recorridos, de una carga lela, la tela más sucia de su intimidad.