Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
QUE FACIL ES
Que fácil es hacernos la vida imposible por nuestros propios medios, no necesitamos que nadie coopere: nos sobra talento para eso de hallar motivos y razones para sufrir.
Especialmente aquellos amigos del masoquismo, entre los que me incluyo, que nunca saldamos cuentas ni con los recuerdos ni con los errores, y si no lo hicimos con los propios, menos con los ajenos.
Alguna vez leí, (por desgracia , no recuerdo donde) una frase que decía: y como la voy a olvidar, si te tengo a ti para recordármela todo el tiempo. En esas palabras entendí una gran verdad: aquellos que se viven reclamando a su pareja por ex amores, lo único que hacen es ponerse espinas sobre si mismos, causan distanciamientos e impiden el descanso natural de algo que ya no es. (Iba a decir: impiden pues, la muerte natural ), pero para que exagerar, la verdad es que hay recuerdos de amores que nunca se olvidan. Sin embargo eso no impide que nos volvamos a enamorar profundamente, que seamos felices a lado de otra persona y que seamos fieles sobre todas las cosas.
Una persona muy amada que se convierte en un recuerdo, es eso solamente, no nos imposibilita para descubrir cualidades en otros seres humanos ni nos insensibiliza la piel.
Hace poco viendo una película que en ingles lleva por titulo: IN THE LAND OF WOMEN, que literalmente se traduce en español: EN TIERRA DE MUJERES, una madre esta tratando desesperadamente de brindar consuelo a su hijo después del rompimiento de este con su novia y le dice algo mas o menos así: no te preocupes, hijo, ya veras que todo esto pasara pronto, te olvidaras de ella y de pronto hace una pausa y agrega: bueno yo no he podido olvidar a mi amor de la prepa. Traigo esta escena a colación porque me encanta su sinceridad. No podemos decir que olvidamos a un amor, que por alguna razón fue muy importante para nosotros; pero tampoco quiere decir que lo traigamos en la mente todos los días de la vida. El olvido de un amor es un proceso muy largo, en la mayoría de las veces nunca se consigue. Lo más que podemos lograr es llegar a un día que ya no duela. Pero si hay quien este duro y dale avivando ese fuego, claro que nos va ha costar mucho mas tiempo y mucho mas dolor.
A veces la casualidad provee información, otras la curiosidad: sentimiento inofensivo, nos lleva a indagar por ahí que ha sido de su vida, sin que ello signifique jamás que vayamos a desbaratar nada de lo ya fincado en la propia.
Pocas cosas mas inútiles que sentir celos de un recuerdo, porque es solo una imagen mas en el álbum de nuestra vida, como puede ser un libro que disfrutamos mucho al leerlo porque nos identificamos con algún personaje, o una película porque se asemeja a nuestra propia situación emocional o una canción que describe un sentimiento propio, o un lugar o un paisaje que se nos grabo en el corazón por su belleza o por el buen momento que vivimos ahí. Por que habríamos de borrar todo eso?
Sinceramente creo que ni siquiera tiene caso luchar contra esos recuerdos de viejos amores. Lo mejor es aceptarlos como una vieja dolencia para la que no hay cura y cada vez que haya un molesto brote de nostalgia, guardar calma: ya sabemos que no mata.
Si somos los infectados por ese virus del amor no realizado, fácil podemos entender a otro en esa situación. Felicidades a aquellas parejas para las que uno y otro sean el primer amor de sus vidas y por lo tanto sus recuerdos sean los mismos. Para los que no: yo pido comprensión, no nos amarguemos la vida, un recuerdo es solo eso: un recuerdo.
MARIA ISABEL MIRANDA DE ROBLES
Feb/09
isabelmrobles@gmail.com
Que fácil es hacernos la vida imposible por nuestros propios medios, no necesitamos que nadie coopere: nos sobra talento para eso de hallar motivos y razones para sufrir.
Especialmente aquellos amigos del masoquismo, entre los que me incluyo, que nunca saldamos cuentas ni con los recuerdos ni con los errores, y si no lo hicimos con los propios, menos con los ajenos.
Alguna vez leí, (por desgracia , no recuerdo donde) una frase que decía: y como la voy a olvidar, si te tengo a ti para recordármela todo el tiempo. En esas palabras entendí una gran verdad: aquellos que se viven reclamando a su pareja por ex amores, lo único que hacen es ponerse espinas sobre si mismos, causan distanciamientos e impiden el descanso natural de algo que ya no es. (Iba a decir: impiden pues, la muerte natural ), pero para que exagerar, la verdad es que hay recuerdos de amores que nunca se olvidan. Sin embargo eso no impide que nos volvamos a enamorar profundamente, que seamos felices a lado de otra persona y que seamos fieles sobre todas las cosas.
Una persona muy amada que se convierte en un recuerdo, es eso solamente, no nos imposibilita para descubrir cualidades en otros seres humanos ni nos insensibiliza la piel.
Hace poco viendo una película que en ingles lleva por titulo: IN THE LAND OF WOMEN, que literalmente se traduce en español: EN TIERRA DE MUJERES, una madre esta tratando desesperadamente de brindar consuelo a su hijo después del rompimiento de este con su novia y le dice algo mas o menos así: no te preocupes, hijo, ya veras que todo esto pasara pronto, te olvidaras de ella y de pronto hace una pausa y agrega: bueno yo no he podido olvidar a mi amor de la prepa. Traigo esta escena a colación porque me encanta su sinceridad. No podemos decir que olvidamos a un amor, que por alguna razón fue muy importante para nosotros; pero tampoco quiere decir que lo traigamos en la mente todos los días de la vida. El olvido de un amor es un proceso muy largo, en la mayoría de las veces nunca se consigue. Lo más que podemos lograr es llegar a un día que ya no duela. Pero si hay quien este duro y dale avivando ese fuego, claro que nos va ha costar mucho mas tiempo y mucho mas dolor.
A veces la casualidad provee información, otras la curiosidad: sentimiento inofensivo, nos lleva a indagar por ahí que ha sido de su vida, sin que ello signifique jamás que vayamos a desbaratar nada de lo ya fincado en la propia.
Pocas cosas mas inútiles que sentir celos de un recuerdo, porque es solo una imagen mas en el álbum de nuestra vida, como puede ser un libro que disfrutamos mucho al leerlo porque nos identificamos con algún personaje, o una película porque se asemeja a nuestra propia situación emocional o una canción que describe un sentimiento propio, o un lugar o un paisaje que se nos grabo en el corazón por su belleza o por el buen momento que vivimos ahí. Por que habríamos de borrar todo eso?
Sinceramente creo que ni siquiera tiene caso luchar contra esos recuerdos de viejos amores. Lo mejor es aceptarlos como una vieja dolencia para la que no hay cura y cada vez que haya un molesto brote de nostalgia, guardar calma: ya sabemos que no mata.
Si somos los infectados por ese virus del amor no realizado, fácil podemos entender a otro en esa situación. Felicidades a aquellas parejas para las que uno y otro sean el primer amor de sus vidas y por lo tanto sus recuerdos sean los mismos. Para los que no: yo pido comprensión, no nos amarguemos la vida, un recuerdo es solo eso: un recuerdo.
MARIA ISABEL MIRANDA DE ROBLES
Feb/09
isabelmrobles@gmail.com
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