Macalopez
Poeta adicto al portal
¡Qué corriente de aire!
Que alguien abra la puerta
O la ventana.
Esta hueca blanca alma.
Resuenan los pasos huecos
donde estuvo el alma
Se llevaron los muebles del amor
Los exiliados
Retumban
Atronan...
Un pequeño hueco
En la arena.
¿Crecerá de nuevo?
El narcisista flageló los huertos
Pintó de negras pinturas
Ojeras de miedo
Rió a carcajadas
y disimuló ser bueno .
Pobres mujeres huecas
Rompieron las vajillas
Les clavaron tenedores
En el pecho de sus hijas.
Cíclope de un furioso ojo
Perdiste el juguete, tu antojo
siempre fue doblegar, matar,
tu odio.
Cacharrería sin cerrojo.
Vuelve corazón
Terciopelo hermoso.
En el índice de mi mano
Incendia el fósforo.
Que alguien abra la puerta
O la ventana.
Esta hueca blanca alma.
Resuenan los pasos huecos
donde estuvo el alma
Se llevaron los muebles del amor
Los exiliados
Retumban
Atronan...
Un pequeño hueco
En la arena.
¿Crecerá de nuevo?
El narcisista flageló los huertos
Pintó de negras pinturas
Ojeras de miedo
Rió a carcajadas
y disimuló ser bueno .
Pobres mujeres huecas
Rompieron las vajillas
Les clavaron tenedores
En el pecho de sus hijas.
Cíclope de un furioso ojo
Perdiste el juguete, tu antojo
siempre fue doblegar, matar,
tu odio.
Cacharrería sin cerrojo.
Vuelve corazón
Terciopelo hermoso.
En el índice de mi mano
Incendia el fósforo.
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