Y como rasgados pápeles por los rompeolas,
anímicamente las proas y los nidos de barro
los retratos de raíces,
el ganso labrador y las jirafas aladas
las penúltimas ventanas de la escuela
los amigos y las poleas
las calles enraizadas
los espejos de ilusiones
las orillas de esperanzas
aquellas nubes de patos melódicos
el reloj cual ciruelo,
cabellera como la lluvia
y el corazón cual puñado escurrido que quiere...