Oxana
Poeta recién llegado
Puente, luna, flujo de un río,
Faros, vidrios, reflejos y marea...
Caminando desde haber nacido,
Impulsado por misteriosa energía.
Si el viento no lo puedo desfalcar —
algo de que me doy cuenta, —
Sobre tu cabeza respirar
Se me queda con enigma y el cargamento.
Desde el teatro hasta domicilios —
El centeno paso como el primero.
Desde sucias tazas en la fila
Hasta última collila en la puerta…
Y así prediendo noches en olvido,
escogiendo rutas más oscuras,
Voy de prisa para tu alivio,
Mido cada paso con minutos.
Cuadros, bancos y farmacias,
Casa vieja y nueva casa...
Qué ya dejo? Qué entregaré
por otra huella de tus labios?
Me santiguo: extraviar
que parece «hoy, ayer, mañana».
La hueste de sonidos tristes de ciudad
suena a tónica sin falsedades.
Faros, vidrios, reflejos y marea...
Caminando desde haber nacido,
Impulsado por misteriosa energía.
Si el viento no lo puedo desfalcar —
algo de que me doy cuenta, —
Sobre tu cabeza respirar
Se me queda con enigma y el cargamento.
Desde el teatro hasta domicilios —
El centeno paso como el primero.
Desde sucias tazas en la fila
Hasta última collila en la puerta…
Y así prediendo noches en olvido,
escogiendo rutas más oscuras,
Voy de prisa para tu alivio,
Mido cada paso con minutos.
Cuadros, bancos y farmacias,
Casa vieja y nueva casa...
Qué ya dejo? Qué entregaré
por otra huella de tus labios?
Me santiguo: extraviar
que parece «hoy, ayer, mañana».
La hueste de sonidos tristes de ciudad
suena a tónica sin falsedades.