PUEDO ACARICIAR NUEVAMENTE
En este espacio tangible,
aquí poder es dejar que brillen
los sueños en oasis
de claridad de luces.
Ahuyentar la mirada hacia infinitos
y ocultos pensamientos
que oyen el azogue de los llantos.
Esperar, es el renacimiento de
la hermosa fantasía de mariposas en contraluz
y mientras:
Puedo encontrar el vértigo de tu rostro.
Acariciar la enigmática seda que lo cubre,
rompiendo el horizonte de ese paisaje abierto
alegrando el baile de mis llorosos ojos interiores.
Sin prisas desplegar el encaje del sentimiento
inspirando paisajes de soledades comunes.
Lejos pero en proximidad ver los vidrios claros
enmascarados por tu silueta, y me aferro a
negar el no de los suplicios del labio deseado.
Corazón de árbol delicado, quisiera saber,
indagar en la proximidad de las manos más intimas que
orbítales son incendio de líneas de majestades.
Notoriamente me he vestido de ministril para estar
ocupado en la indescifrable llamada de los efectos.
Colonizar tus espacios sutiles de las orillas de anhelos,
teniendo, para ello, la cadencia suntuosa de un amante
único que cuaja, por respirar en su habitación de ternuras.
Repaso los instantes y arrastro la mirada hacia el oleaje,
nuevamente mi vista alcanza el brillo de tu frágil faro.
Ondulado tu velo lo beso con una respiración de fruta.
* * * * * * *
luzyabsenta
En este espacio tangible,
aquí poder es dejar que brillen
los sueños en oasis
de claridad de luces.
Ahuyentar la mirada hacia infinitos
y ocultos pensamientos
que oyen el azogue de los llantos.
Esperar, es el renacimiento de
la hermosa fantasía de mariposas en contraluz
y mientras:
Puedo encontrar el vértigo de tu rostro.
Acariciar la enigmática seda que lo cubre,
rompiendo el horizonte de ese paisaje abierto
alegrando el baile de mis llorosos ojos interiores.
Sin prisas desplegar el encaje del sentimiento
inspirando paisajes de soledades comunes.
Lejos pero en proximidad ver los vidrios claros
enmascarados por tu silueta, y me aferro a
negar el no de los suplicios del labio deseado.
Corazón de árbol delicado, quisiera saber,
indagar en la proximidad de las manos más intimas que
orbítales son incendio de líneas de majestades.
Notoriamente me he vestido de ministril para estar
ocupado en la indescifrable llamada de los efectos.
Colonizar tus espacios sutiles de las orillas de anhelos,
teniendo, para ello, la cadencia suntuosa de un amante
único que cuaja, por respirar en su habitación de ternuras.
Repaso los instantes y arrastro la mirada hacia el oleaje,
nuevamente mi vista alcanza el brillo de tu frágil faro.
Ondulado tu velo lo beso con una respiración de fruta.
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luzyabsenta