Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Imagen:lne.es)
A un amigo de la infancia
- in memorian -
Consiguieron muerto al pobre en su lecho de miseria, se alertaron por el perturbador cántico de los sapos que doblaban sus gargantas simulando ser campanas, porque las campanas no doblan en la muerte del pobre. Se alertó el cura por el descompuesto hedor de la carne, porque no hay flores fragantes junto al pobre que simulen la fetidez putrefacta que su cuerpo emana. Se alertó el curioso por el grito cobarde del cura. Se alertó la señorona del rosario por la turba de curiosos en tropel. Me alerté yo, porque el muerto era mi amigo de la infancia.
No veremos ejércitos de ángeles celestiales entonando melodías luctuosas con trompetas de oro, aunque, a decir verdad, hay dos ejércitos en el lecho del pobre: como ejército del cielo las moscas y el zumbido de sus alas asquerosas a manera del cántico luctuoso de trompetas de estiércol; y como ejército de tierra la infantería de gusanos que a bocados prusianos comienzan a diezmar la defensa de la carne enemiga.
¿Cuando murió y quien era? preguntan las señoras del rosario (con vestigios fingidos de compasión bajo sus velos). ¿Que cuando murió?: (responde de entre la multitud algún curioso): ¡Murió desde el momento de nacer pobre!. ¿Que quien era?: “Era el mendigo que cada tarde en la escalera, alzaba su mano suplicante por un mendrugo, del mismo pan que a grandes trozos ustedes dan de comer a sus mascotas mientras entran a la iglesia a rezar por los pobres”.
En ese momento recordé parte de una canción que fue un himno de lucha en los años en que de niños, el muerto y yo jugámanos a vivir, o a decir de su autor, el cantor del pueblo Alí Primera: "A sobrevivir en la mier..."
"...Mi canción no tiene nombre,
le voy cantando a los hombres,
perdónenme que les diga,
que el que llena la barriga
se olvida del que no come..."
le voy cantando a los hombres,
perdónenme que les diga,
que el que llena la barriga
se olvida del que no come..."
No se escoge nacer pobre, pero nos ha tocado nacer cargando con un poco del hambre de todos. Recuerdo otro trozo de la canción:
"Cuando el hambre se hace poca
es decir, que se hace menos
que le nace un niño al pueblo
y un poco de hambre le toca..."
¿Quien era? pregunta el esposo de una de las señoronas del Rosario, llegado tarde al mórbido espectáculo, yo respondo para mi adentros: "Se llamaba pobre, hoy fue él, mañana seremos otros".es decir, que se hace menos
que le nace un niño al pueblo
y un poco de hambre le toca..."
Dios sabe que lo ayudé, cargué a ratos su cruz, la hice mía a ratos para aliviar su carga, Dios lo sabe, pero allí quedó el pobre: ¡Muerto!, en su miseria, en la mía, en la de todos los pobres de la tierra.
© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
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