Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando mis parpados pesan y mi espíritu se vence ante el letargo de la noche, me enfrento con el puente que separa la vida de la muerte, el cansancio me incita a cruzar, y extenuada de las faenas cotidianas peleo con mis ojos que gritan en silencio el cansancio de mi cuerpo.
Él ruega que me rinda y confíe en el Dios que me creó, y en el proceso que inventó ...el sueño.
Descanso mi cuerpo y se levanta mi espíritu mirando de frente la pasarela al sueño, camino sabiendo que mis temores pueden reavivar, o mis alegrías resucitar. Abro los sentidos de mis pensamientos y en ese cuerpo etéreo viajo sin ser mi dueño, guiada por espíritus que me acompañan y me muestran la vida de forma exaltada, pues desconozco el motivo del viaje mientras mi cuerpo descansa.
A veces sueño con gentes que quiero. A veces con aquellos que ya han muerto. Hay noches que veo terrores en mis pesadillas y despierto sudando y temblando en mi lecho. Hay veces que doy gracias hago el viaje en nocturno silencio sin que nadie se entere de mis más íntimos deseos, inquietudes y pasiones que son reales cuando duermo. A veces despierto y en verdad no recuerdo el viaje global que mi pensamiento ha hecho.
El puente que separa la vida de la muerte es el sueño que en la noche despliega su sendero. Por ahí recorremos sin siquiera preguntarnos, si después que crucemos será que regresamos al mundo que caminamos en vez del que imaginamos. Sé que en las noches te encuentro en mis sueños aunque durante el día ni siquiera te doy un minuto de mi tiempo. Interesante manera que encuentras de permanecer en mis pasos. Pensamientos latentes dentro de mi cerebro.
Los dejo... tengo sueño.
Él ruega que me rinda y confíe en el Dios que me creó, y en el proceso que inventó ...el sueño.
Descanso mi cuerpo y se levanta mi espíritu mirando de frente la pasarela al sueño, camino sabiendo que mis temores pueden reavivar, o mis alegrías resucitar. Abro los sentidos de mis pensamientos y en ese cuerpo etéreo viajo sin ser mi dueño, guiada por espíritus que me acompañan y me muestran la vida de forma exaltada, pues desconozco el motivo del viaje mientras mi cuerpo descansa.
A veces sueño con gentes que quiero. A veces con aquellos que ya han muerto. Hay noches que veo terrores en mis pesadillas y despierto sudando y temblando en mi lecho. Hay veces que doy gracias hago el viaje en nocturno silencio sin que nadie se entere de mis más íntimos deseos, inquietudes y pasiones que son reales cuando duermo. A veces despierto y en verdad no recuerdo el viaje global que mi pensamiento ha hecho.
El puente que separa la vida de la muerte es el sueño que en la noche despliega su sendero. Por ahí recorremos sin siquiera preguntarnos, si después que crucemos será que regresamos al mundo que caminamos en vez del que imaginamos. Sé que en las noches te encuentro en mis sueños aunque durante el día ni siquiera te doy un minuto de mi tiempo. Interesante manera que encuentras de permanecer en mis pasos. Pensamientos latentes dentro de mi cerebro.
Los dejo... tengo sueño.