IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Mares secos,
inundan mentes vacías,
en la permanente nocividad
de una inexistencia consciente,
se rigen las leyes
con el tormento de sus carencias,
ilumina siempre,
un ser arriba de otro,
indescifrables parecen,
aquellos halos de divinidad misteriosa,
ocultan aquellos cielos,
lo que esta lluvia esconde,
alguna tristeza
más profunda que el mismo universo,
amor primordial,
que engendró todo tiempo,
quizás el mayor enigma,
sea la primera emoción del primer creador,
amalgama de amor y odio,
y de ahí nacimos todos nosotros.
inundan mentes vacías,
en la permanente nocividad
de una inexistencia consciente,
se rigen las leyes
con el tormento de sus carencias,
ilumina siempre,
un ser arriba de otro,
indescifrables parecen,
aquellos halos de divinidad misteriosa,
ocultan aquellos cielos,
lo que esta lluvia esconde,
alguna tristeza
más profunda que el mismo universo,
amor primordial,
que engendró todo tiempo,
quizás el mayor enigma,
sea la primera emoción del primer creador,
amalgama de amor y odio,
y de ahí nacimos todos nosotros.