Javier del Silencio
Poeta asiduo al portal
Como no recordar esa noche, inmensidad de estrellas en pasión hasta allí adormecidas, ¡esa noche sin premuras!, ¡esa noche que vivimos inmaculadamente eterna!, donde el amor nos transportó hasta el más allá de nosotros en una caricia, que nos recorría íntegramente sin sigilo luego en un beso, donde sinceramente nos fuimos incorporando y nos volvimos la misma melodía ... ya eramos uno, en fusión de sentimientos expresados en nuestros cuerpos ... que hermoso fue despertar en la mañana con su cabeza sobre mi pecho .-
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