Byroniana
Poeta fiel al portal
Preludio siniestro a la muerte
Silencio.
Incienso quemado,
cera prendiendo.
Viento fuerte,
que golpea,
que titila,
que enmudece.
Silencio a oscuras,
voces ahogadas,
el fulgor
de una llama languidece.
Truena un sentimiento.
El viento grita aun más,
repliega tormentos,
y el alma ciega
con la pluma gimiente
recita misterios, dolores,
canta funerales
de tristes sueños.
Oscuridad. Inspiración.
Musa que discurre
por entre tinieblas
de mis versos,
solitarios ellos,
solitario yo.
Solitario espíritu,
que en mi negro de tinta
aquí te viertes.
Solitario por doquier,
muy de siglo XVIII:
grande instinto
de romántico,
grande ingenio
de barroco,
muy de todo
de este mundo,
muy de nada
de este instante.
Muerto de esta vida,
vivo de otra época,
aquí yazco
en esta pluma,
poeta sin remedio,
sin condición ninguna,
esclavo de este cuerpo
atado a la amargura,
sumiso de las horas y
el declinar de los soles
que tanto odian mis pupilas.
Oscuridad. Silencio.
Gritos en la noche,
estruendos que rasgan
recuerdos de alguna
otra vida.
Visiones que parpadean
memorias de antaño
en aquel monasterio,
que esgrimía una existencia
con un dolor que no entiendo,
que sigo sintiendo
y perpetúa
lecciones no aprendidas.
Un sentimiento vacío,
una agonía vagabunda,
un mar de incertidumbres.
¡Ay, no sé ,no sé,
aunque algo, apenas entiendo!
Me voy. Y aquí te dejo
una fecha, un lugar,
un nombre y un momento:
Florencia,11 de Octubre,1777.
Francisco.
23 h,38 minutos.
Suicidio.
Silencio.
Incienso quemado,
cera prendiendo.
Viento fuerte,
que golpea,
que titila,
que enmudece.
Silencio a oscuras,
voces ahogadas,
el fulgor
de una llama languidece.
Truena un sentimiento.
El viento grita aun más,
repliega tormentos,
y el alma ciega
con la pluma gimiente
recita misterios, dolores,
canta funerales
de tristes sueños.
Oscuridad. Inspiración.
Musa que discurre
por entre tinieblas
de mis versos,
solitarios ellos,
solitario yo.
Solitario espíritu,
que en mi negro de tinta
aquí te viertes.
Solitario por doquier,
muy de siglo XVIII:
grande instinto
de romántico,
grande ingenio
de barroco,
muy de todo
de este mundo,
muy de nada
de este instante.
Muerto de esta vida,
vivo de otra época,
aquí yazco
en esta pluma,
poeta sin remedio,
sin condición ninguna,
esclavo de este cuerpo
atado a la amargura,
sumiso de las horas y
el declinar de los soles
que tanto odian mis pupilas.
Oscuridad. Silencio.
Gritos en la noche,
estruendos que rasgan
recuerdos de alguna
otra vida.
Visiones que parpadean
memorias de antaño
en aquel monasterio,
que esgrimía una existencia
con un dolor que no entiendo,
que sigo sintiendo
y perpetúa
lecciones no aprendidas.
Un sentimiento vacío,
una agonía vagabunda,
un mar de incertidumbres.
¡Ay, no sé ,no sé,
aunque algo, apenas entiendo!
Me voy. Y aquí te dejo
una fecha, un lugar,
un nombre y un momento:
Florencia,11 de Octubre,1777.
Francisco.
23 h,38 minutos.
Suicidio.