jeanpau
Poeta asiduo al portal
En pleno esplendor de un falaz laúd
Un sonido de mítico clangor.
Redoblan las campanas de juventud
Que ha llegado a su calvario el amor.
¡Oh! estrepitas sirenas, refugiad su danza,
Llego cual marino preso de su naufragio
A empuñar tu zarza, y morir de besos.
Hastías de lágrimas quedaran mis penas
En el inhóspito umbral de su vil elogio
En el estrecho espacio de sus redes preso
Sin importar que llegue, por allí un barco,
Velero taciturno,
Que navega bajo los últimos ojos crepusculares.
Estaré marchito, lleno de caricias mustias.
¡Oh malditas sirenas!
Si vieran lo que miro en ellas
Los hinojos de aquellas dulces bestias
Por ciego y por su beso, dirán que ahora clamo
El laúd de sus cantados besos.
Un sonido de mítico clangor.
Redoblan las campanas de juventud
Que ha llegado a su calvario el amor.
¡Oh! estrepitas sirenas, refugiad su danza,
Llego cual marino preso de su naufragio
A empuñar tu zarza, y morir de besos.
Hastías de lágrimas quedaran mis penas
En el inhóspito umbral de su vil elogio
En el estrecho espacio de sus redes preso
Sin importar que llegue, por allí un barco,
Velero taciturno,
Que navega bajo los últimos ojos crepusculares.
Estaré marchito, lleno de caricias mustias.
¡Oh malditas sirenas!
Si vieran lo que miro en ellas
Los hinojos de aquellas dulces bestias
Por ciego y por su beso, dirán que ahora clamo
El laúd de sus cantados besos.