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Porque tiene que ser así?

belzebu

Poeta fiel al portal
El vacío tormentoso llenaba cada hueco
Del desparpajado ser
Erraba por la insípida vida material
Si destino alguno,
En inconsciente carrera,
Descomponiendo las horas,
Desbaratando sus células.
Aguardando la hora 0,
Para abandonar el plano,
al que ligado estaba.
Con inexpresiva mirada,
Era único testigo,
De la voraz necrosis,
Que avanzaba a sus alrededores
Derrumbando su mundo,
Dejándolo maniatado,
Incapacitado,
Sin libertad,
Para deliberar su propio camino.
A cada paso mas convencido estaba
de que su suerte estaba echada
desconsolado y agotado
seguía su sendero,
aguardando a divisar
la gran boca del abismo,
esa oscura frontera,
donde todo sentimiento,
seria dejado atrás.
Pero a mitad de camino,
Algo sucedió,
Una imagen irreal, casi fantástica
Como nunca antes hubiera concebido
Se presento ante él
Con una luz
Mas brillante que mil soles
Desgarro sus ojos,
Golpeo su pecho
E incinero su corazón.
Su frígido miocardio
Exaltado daba tumbos,
Bombeando por las gélidas arterias
Un confuso sentimiento
Que despertó el cerebro
Y lo inundo de pensamientos surrealistas
Confundido e incrédulo
Rajó su piel
Creyendo que de una dulce pesadilla se trababa
Que era esa entidad celestial?
Un ángel, un demonio?
O simplemente una alucinación?
Sintió por eternos segundos,
Como el sendero se borraba
Y la necrosis cedía,
El cielo dejaba de caerse en pedazos
Y todo brillaba en esplendor
Alrededor de aquel ángel,
Que acababa de disparar
contra el moribundo mortal
una flecha envenenada
que carcomía sus putrefactas carnes,
encerraba su pasado
y robaba sus recuerdos.
Haciéndolo vivir de nuevo
Regalándole una segunda oportunidad

Que inepto!

Los mortales no pueden equipararse a lo celestial...

Lo que nace muere...

Pero hay cosas que perduran eternamente
Recuerdos, pensamientos, sentimientos

La bella criatura entendió
Que ese desparpajo, al que había salvado
No estaba a su altura
Y decidió abandonarlo a su suerte

Desolado tras el abandono
Cubrió su cuerpo, con negros atuendos
Haciendo luto de si mismo
Mientras nuevamente aquel sendero
Se dibujaba ante el
Pero decidió no seguirlo jamás
Esperaría indefinidamente
En el lugar que su redentor
Se había materializado
No podía olvidar aquello
Por lo que su corazón había vuelto a latir
Hoy espera, cual centinela inmutable,
El regreso de su único anhelo...
Noche y día, en constante guardia
Atormentado
con imágenes borrosas en su mente
oyendo una única voz
suave, dulce, inmortal.
Incapaz de llorar,
Con telarañas en su rostro,
Pensando en demasía
Desangrando por dentro.
Mientras la cruel dictadora de sus pensamientos
Consume su conciencia y su alma
Mofándose de la debilidad
Del marchito mortal
Que hoy petrificado
En doloroso letargo
Espera su venida...

 
Me gustan mucho tus oscruras historias, ese desamparo al que a veces caemos y nos sujetamos para no caernos, a un pequeño hilo, a un sueño. Un beso.
 
me alegra que te gusten... ya me estoy volviendo adicto a tus comentarios jeje... y si.. aveces nos tenemos que aferrar a algo para no caernos... no creo exista peor cosa, que pasar por la vida sin haber peleado por algo, y morir con el anhelo de haber hecho cosas que jamas pudimos concretar...
saludos...
 
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