Porque te miro sin verte
habito en la corriente de tu hálito, alimentando el espacio
donde moran mis súplicas liberadas. Y MI VIDA PERECE pero, yo busco
Refugio anclando mi mirada al este, manteniendo mis convicciones de PAJA y BARRO.
Por ello mi cuerpo se me ensaña.
Mas allá de tu mirada púrpura, diviso tu universo cuántico y mi alma se libera y alza el vuelo. Me lleno de todas tus cosas y rezo por alcanzar afluentes perdidos,
bordados con flora nueva y luciérnagas de Contrabando.
...y yo, al mirarte sin verte, degusto mil sensaciones que me
provocan orgasmos abismales; grato sería amarte eternamente, sin concretar tu cara,
porque te miro sin verte.