IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Desvaríos de una locura natural,
la complejidad
de una existencia efímera,
hace que recostarse
ante una soledad tan compartida,
sea motivo de huida,
sea desidia divina,
si algún dios nos ha de escuchar,
si algún cuerpo de esos
que yacen inertes en el asfalto,
nos pudieran oír,
si algún arma cargada
sea bandera y no disparo,
si alguna caricia ascendiera hasta el cielo
y haría que todo poder se atenuara,
y si toda lluvia fuera fruto de una alegria,
así toda tempestad
no invadiría nuestros suelos,
si la miseria se curase
solo con una obra del corazón,
combatimos con el alma,
al cansancio mental,
a todo cuerpo que cede ante la malicia,
cultivamos suelos conscientes,
porque la vida abunda
hasta en el aire,
entre anocheceres irremediables,
no le temeremos a la muerte,
porque somos amor.
la complejidad
de una existencia efímera,
hace que recostarse
ante una soledad tan compartida,
sea motivo de huida,
sea desidia divina,
si algún dios nos ha de escuchar,
si algún cuerpo de esos
que yacen inertes en el asfalto,
nos pudieran oír,
si algún arma cargada
sea bandera y no disparo,
si alguna caricia ascendiera hasta el cielo
y haría que todo poder se atenuara,
y si toda lluvia fuera fruto de una alegria,
así toda tempestad
no invadiría nuestros suelos,
si la miseria se curase
solo con una obra del corazón,
combatimos con el alma,
al cansancio mental,
a todo cuerpo que cede ante la malicia,
cultivamos suelos conscientes,
porque la vida abunda
hasta en el aire,
entre anocheceres irremediables,
no le temeremos a la muerte,
porque somos amor.