IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Resignarse al mar,
por dolor e insignificancia,
creemos en fuerzas mayores,
y aún así,
no encontramos un consuelo acorde
que controle nuestras tristezas,
somos la apatía del creador,
reducida a un envase creado,
que es nuestro cuerpo,
que es nuestro sentir,
mente blindada,
escapa a las contradicciones del viento,
de esos oleajes que chocan sin sentido,
caos delimitando espacio,
leyes inducidas
a su propia autodestrucción,
debemos encontrar razones,
para seguir dudando
de lo que parece no dudar
aquel orbe
de creadores inconmensurables,
debemos razonar el horror,
y no debemos dejarlo ser.
por dolor e insignificancia,
creemos en fuerzas mayores,
y aún así,
no encontramos un consuelo acorde
que controle nuestras tristezas,
somos la apatía del creador,
reducida a un envase creado,
que es nuestro cuerpo,
que es nuestro sentir,
mente blindada,
escapa a las contradicciones del viento,
de esos oleajes que chocan sin sentido,
caos delimitando espacio,
leyes inducidas
a su propia autodestrucción,
debemos encontrar razones,
para seguir dudando
de lo que parece no dudar
aquel orbe
de creadores inconmensurables,
debemos razonar el horror,
y no debemos dejarlo ser.