Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Papá ¿por qué me pegas?
¿No hice bien lo que querías que hiciera?
Si derramé tu café, que con tanto cariño preparé para ti en el tapete,
perdóname. Mis manitos pequeñas no fueron hoy tan importantes.
Papá ¿por qué me regañas?
¿No fue acaso mi sexto sentido de amor
que me impulsó a planchar tu ropa, aunque le hiciera un hueco bien grande
a tu pantalón?
No fue intencional, fueron mis dedos que me quemé y la plancha olvidé.
Papá ¿por qué te molestas si solo quería que me aceptaras?
¿No soy tan hija tuya como mis demás hermanos?
Si ellos pueden hablarte y oírte y yo no
¿por qué no dejas que te quiera como ellos no saben querer?
Hay un amor sordomudo que te rodea femenina
y que puede ser también de tu orgullo
aunque por accidente
no pudiera salvar a mamá.
¿No hice bien lo que querías que hiciera?
Si derramé tu café, que con tanto cariño preparé para ti en el tapete,
perdóname. Mis manitos pequeñas no fueron hoy tan importantes.
Papá ¿por qué me regañas?
¿No fue acaso mi sexto sentido de amor
que me impulsó a planchar tu ropa, aunque le hiciera un hueco bien grande
a tu pantalón?
No fue intencional, fueron mis dedos que me quemé y la plancha olvidé.
Papá ¿por qué te molestas si solo quería que me aceptaras?
¿No soy tan hija tuya como mis demás hermanos?
Si ellos pueden hablarte y oírte y yo no
¿por qué no dejas que te quiera como ellos no saben querer?
Hay un amor sordomudo que te rodea femenina
y que puede ser también de tu orgullo
aunque por accidente
no pudiera salvar a mamá.