Y necesito a Romeo y Julieta, sobre el charco caído,
a los peces que empezaron por los tejados,
y a las hormiguitas sin cesar…
nuestro refugio en la cúspide del sueño…
y añadir finura al oído, y pelaje al sombrero;
este fuego que cultivamos, y este querer expansivo…
los anhelos que fluyen por la tinta negra, y el tacto de merecerlo…
y treparme a las esbeltas y vibrantes palmeras, para estar contigo…
y treparme por esas panteras trepidantes, para estar contigo…
a los peces que empezaron por los tejados,
y a las hormiguitas sin cesar…
nuestro refugio en la cúspide del sueño…
y añadir finura al oído, y pelaje al sombrero;
este fuego que cultivamos, y este querer expansivo…
los anhelos que fluyen por la tinta negra, y el tacto de merecerlo…
y treparme a las esbeltas y vibrantes palmeras, para estar contigo…
y treparme por esas panteras trepidantes, para estar contigo…