@ndreinb
Poeta asiduo al portal
Polvos grises que engañan
Cuando las llamas no alcanzan
más que a quemar las palabras.
No llegan a engañar el destierro
que el fuego no me abriga,
(Esta por quemarme)
Sin resistencia casi me encuentra,
casi sin lágrimas que no apagan
Nada que no pueda resistir.
Como pienso en lo que ahora
comprendo tarde creo.
O quizás más cerca del infierno
entonces reaccionare
de lo que esta carcomiendo
el alma hace tiempo.
Hoy solo veo desde lejos
cada efímero recuerdo,
que ya se fue en cenizas
dejando solo polvo en el camino.
(Ese camino sin huellas)
Noches de silencios,
guardiana de mis confesiones,
de todas mis decadencias.
Horas de sueños en algún lado
se escondieron, evitando el olvido
que poco va quedando en mí.
Una imagen que quedo enredada
en una noche desamparada.
A penas esta hoja
que todavía me ampara,
y con esto poco y mucho
es todo lo que me arrastra,
a estar desde algún lado
más próxima a esos volátiles
polvos grises que engañan.
Y debajo de ellas siempre esta
un ser que resiste desde el cielo
a evitar que me resista a caer
en la sangre de la frustración
y en las llamas del dolor.
Para no ser lo que desaparece
en la nada sin camino que marcar,
solo manchas rojas de pena
con el tiempo se esfumaran.
Tal vez algunas palabras queden
en algún baúl de madera vieja
entre la luna un día vuelvan
en los labios de un niño
que resguarda su pureza,
imaginando que triste la noche
que dibujo estas palabras
.Cuando las llamas no alcanzan
más que a quemar las palabras.
No llegan a engañar el destierro
que el fuego no me abriga,
(Esta por quemarme)
Sin resistencia casi me encuentra,
casi sin lágrimas que no apagan
Nada que no pueda resistir.
Como pienso en lo que ahora
comprendo tarde creo.
O quizás más cerca del infierno
entonces reaccionare
de lo que esta carcomiendo
el alma hace tiempo.
Hoy solo veo desde lejos
cada efímero recuerdo,
que ya se fue en cenizas
dejando solo polvo en el camino.
(Ese camino sin huellas)
Noches de silencios,
guardiana de mis confesiones,
de todas mis decadencias.
Horas de sueños en algún lado
se escondieron, evitando el olvido
que poco va quedando en mí.
Una imagen que quedo enredada
en una noche desamparada.
A penas esta hoja
que todavía me ampara,
y con esto poco y mucho
es todo lo que me arrastra,
a estar desde algún lado
más próxima a esos volátiles
polvos grises que engañan.
Y debajo de ellas siempre esta
un ser que resiste desde el cielo
a evitar que me resista a caer
en la sangre de la frustración
y en las llamas del dolor.
Para no ser lo que desaparece
en la nada sin camino que marcar,
solo manchas rojas de pena
con el tiempo se esfumaran.
Tal vez algunas palabras queden
en algún baúl de madera vieja
entre la luna un día vuelvan
en los labios de un niño
que resguarda su pureza,
imaginando que triste la noche
que dibujo estas palabras