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Poliedro

Poliedro

El sino, patético carnaval perpetuo
manipulado por un arlequín victoriano.
Sobre tus hombros, un poliedro.
Mi suerte sujeta al azar.
Gira la rueda de la fortuna
y en mis manos un trébol sin hojas.
Un cubilete arrojó los dados.
Corro a buscar una herradura...
Solo encuentro antifaces
y máscaras cubriendo ventanas.
Ya no te quedan nuevos rostros en la galera
ni mentiras que repetir, solo ecos vacíos.
Ya no hay nebulosas en mis ojos,
hoy he visto una estrella fugaz.
 
Poliedro

El sino, patético carnaval perpetuo
manipulado por un arlequín victoriano.
Sobre tus hombros, un poliedro.
Mi suerte sujeta al azar.
Gira la rueda de la fortuna
y en mis manos un trébol sin hojas.
Un cubilete arrojó los dados.
Corro a buscar una herradura...
Solo encuentro antifaces
y máscaras cubriendo ventanas.
Ya no te quedan nuevos rostros en la galera
ni mentiras que repetir, solo ecos vacíos.
Ya no hay nebulosas en mis ojos,
hoy he visto una estrella fugaz.
Pureza maxima en esa destlacion experimental donde se ve como un final
y ese vacio de texturas abiertas como esperando la luz. me ha gustado
mucho la ambientacion. saludos amables de luzyabsenta
 
Poliedro

El sino, patético carnaval perpetuo
manipulado por un arlequín victoriano.
Sobre tus hombros, un poliedro.
Mi suerte sujeta al azar.
Gira la rueda de la fortuna
y en mis manos un trébol sin hojas.
Un cubilete arrojó los dados.
Corro a buscar una herradura...
Solo encuentro antifaces
y máscaras cubriendo ventanas.
Ya no te quedan nuevos rostros en la galera
ni mentiras que repetir, solo ecos vacíos.
Ya no hay nebulosas en mis ojos,
hoy he visto una estrella fugaz.

Excelente poema surrealista acerca del tema de disfrazar emociones conforme a las tribulaciones. Un placer leer tus obra, amiga Master. Saludos, y mis mejores deseos.
 
Poliedro

El sino, patético carnaval perpetuo
manipulado por un arlequín victoriano.
Sobre tus hombros, un poliedro.
Mi suerte sujeta al azar.
Gira la rueda de la fortuna
y en mis manos un trébol sin hojas.
Un cubilete arrojó los dados.
Corro a buscar una herradura...
Solo encuentro antifaces
y máscaras cubriendo ventanas.
Ya no te quedan nuevos rostros en la galera
ni mentiras que repetir, solo ecos vacíos.
Ya no hay nebulosas en mis ojos,
hoy he visto una estrella fugaz.
Una elocuente reflexión sobre el absurdo de la vida y el destino.
Siempre es un honor visitar sus líneas.

Saludos
 
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