IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La necesidad hambrienta de tener todo ya,
verdaderas hambrunas se viven
donde el cielo no alumbra,
verdaderas penumbras se aprecian
donde el viento ha muerto,
donde el aire pesa más que toda voluntad,
aspiraremos miserias tan ásperas
como las manos del ángel caído,
florecerán nuevos males
en la palma de dios,
sus frutos serán veneno para el sabio,
porque la demencia tiende a encarcelar
la rebeldía de un ser superior,
divinidad manipuladora y asesina,
de omnipotente terror,
porque el sabor de la venganza
puede más que su oquedad,
que el amargor del saber
que uno no vive como desea,
se espera la luz,
de una esperanza dorada,
espera blindada la agonía,
espera para infectar todo espacio,
poesía maldita,
florituras de versos raídos,
crearán nuevas calderas,
para que todo mal se inmortalice,
y entre cenizas y humo,
la rima emerge
para volver a ser punto.
verdaderas hambrunas se viven
donde el cielo no alumbra,
verdaderas penumbras se aprecian
donde el viento ha muerto,
donde el aire pesa más que toda voluntad,
aspiraremos miserias tan ásperas
como las manos del ángel caído,
florecerán nuevos males
en la palma de dios,
sus frutos serán veneno para el sabio,
porque la demencia tiende a encarcelar
la rebeldía de un ser superior,
divinidad manipuladora y asesina,
de omnipotente terror,
porque el sabor de la venganza
puede más que su oquedad,
que el amargor del saber
que uno no vive como desea,
se espera la luz,
de una esperanza dorada,
espera blindada la agonía,
espera para infectar todo espacio,
poesía maldita,
florituras de versos raídos,
crearán nuevas calderas,
para que todo mal se inmortalice,
y entre cenizas y humo,
la rima emerge
para volver a ser punto.