nibbana
Poeta recién llegado
Poesía a pedazos
pedazos rotos VI.
Justo llegando a un equilibrio que no existe para mi.
El tercer impulso, ese que va más allá del ethos y el eros, el tercer impulso, ese que habla de mi existencia.
Déjame acariciar esa lágrima tuya,
esos cuervos,
esos cuadros añejos,
déjame besarte el alma,
pequeño dios-demonio.
Partícula arremetida por el tiempo,
sangre ácida,
sangre alemana,
sangre de las pirámides,
del secreto.
Y sus cabellos son como ataúdes,
y sus ojos como pozos fríos, despreciables.
El y Hegel hablando cara a cara,
contra una historia que se busca
en el devenir absoluto
Nietzsche y su amada modernidad.
el me encontró solo,
gritándole al vacío
Perturbando,
somos un paso sobre el charco de invierno
siempre cambiando y haciendo cambiar
tensionando, rompiendo
somos ruptura
la mancha,
sangre.
El resultado, accidente de la biología
accidente de la naturaleza que ahora se abalanza contra ella
un vampiro,
una víbora que odia existir bajo tu autoridad
nunca bajo tu autoridad
¿Ser natural o antinatural? he aquí el nuevo dilema.
De cómo el hombre existe en este planeta,
de las extrañas formas en la que se desenvuelve,
reproducción
la medicina como golpe de lo natural,
controlando
en su tiempo la disposición caducaba
atormentando
juez de la vida y muerte
Es una estupidez que el hombre y la mujer pretenden hacerse uno con lo natural, burla absurda, el hombre en el mejor de los casos puede optar a negociar con las cosas modificándose y modificándolo más nunca integrarse dentro de lo natural mismo no hay naturalidad en esta bestialidad
El hombre-mundo de la creación,
la energía siempre tratando de eliminarnos.
¿Te pregunto quién eres energía?
y me das la espalda,
Oh que horror,
miseria
porque en ti veo otra de mis múltiples caras
porque es a ti
la esencia misma de mi ser lo que debo superar
para llegar a ese control del mundo y del cosmos.
Liberándose la aguja
en su punto de quiebre,
líneas que deambulan en la posibilidad del vacío,
Oh amigo, del vacío que es nuestro cuerpo,
de la cosa a la que pertenecemos y que aun no destruimos
Oh pero que bobos, amarrados a esto,
y lo otro allá con lo no conocido
Dame esa bandera
para poder otorgarte las cenizas de esas ideas torpes
añejas
¿Hola?,
pregunto si es aquí el ser,
se lo pregunto a lo humano,
a lo natural,
¿Hola?,
le pregunto a la esencia su fluir,
Cuando una noche me acosté a tu lado, y respirabas como un mundo, como mar soplido y trueno, me tumbe en tus brazos porque los núcleos de mi cabeza comenzaban a derrumbar mis fuerzas, porque de tanta eléctrica química avanzado y construyendo la imaginación, tu soplo vivo fresco, en ese clarecer de media noche me consuela.
Hay noches que no me soporto,
hay noches y madrugadas que evito pensarte vida,
porque siempre llegamos a lo mismo.
un circo, el payaso burlón y yo con un cigarro en la boca que nada me dice,
un cigarro que acidifica mis fauces,
y contribuyen entonces los rayos a confundirme.
A tu lado humano asexuado, pierdo la negativa,
la violencia del respiro,
ese que me cuestiona la consciencia
Hola,
te doy un hola que deviene en adiós,
porque el sopor de los brazos de mi amado me llevan lejos
porque los senos de mi amada me retiran el impulso vital,
y la voluntad queda restringida,
Justo cuando llego al equilibrio,
La ley de acción de masas todo lo dinamiza.
Pero, en tus ojos
Creo que ya nada importa en tus ojos.
Justo llegando a un equilibrio que no existe para mi.
El tercer impulso, ese que va más allá del ethos y el eros, el tercer impulso, ese que habla de mi existencia.
Déjame acariciar esa lágrima tuya,
esos cuervos,
esos cuadros añejos,
déjame besarte el alma,
pequeño dios-demonio.
Partícula arremetida por el tiempo,
sangre ácida,
sangre alemana,
sangre de las pirámides,
del secreto.
Y sus cabellos son como ataúdes,
y sus ojos como pozos fríos, despreciables.
El y Hegel hablando cara a cara,
contra una historia que se busca
en el devenir absoluto
Nietzsche y su amada modernidad.
el me encontró solo,
gritándole al vacío
Perturbando,
somos un paso sobre el charco de invierno
siempre cambiando y haciendo cambiar
tensionando, rompiendo
somos ruptura
la mancha,
sangre.
El resultado, accidente de la biología
accidente de la naturaleza que ahora se abalanza contra ella
un vampiro,
una víbora que odia existir bajo tu autoridad
nunca bajo tu autoridad
¿Ser natural o antinatural? he aquí el nuevo dilema.
De cómo el hombre existe en este planeta,
de las extrañas formas en la que se desenvuelve,
reproducción
la medicina como golpe de lo natural,
controlando
en su tiempo la disposición caducaba
atormentando
juez de la vida y muerte
Es una estupidez que el hombre y la mujer pretenden hacerse uno con lo natural, burla absurda, el hombre en el mejor de los casos puede optar a negociar con las cosas modificándose y modificándolo más nunca integrarse dentro de lo natural mismo no hay naturalidad en esta bestialidad
El hombre-mundo de la creación,
la energía siempre tratando de eliminarnos.
¿Te pregunto quién eres energía?
y me das la espalda,
Oh que horror,
miseria
porque en ti veo otra de mis múltiples caras
porque es a ti
la esencia misma de mi ser lo que debo superar
para llegar a ese control del mundo y del cosmos.
Liberándose la aguja
en su punto de quiebre,
líneas que deambulan en la posibilidad del vacío,
Oh amigo, del vacío que es nuestro cuerpo,
de la cosa a la que pertenecemos y que aun no destruimos
Oh pero que bobos, amarrados a esto,
y lo otro allá con lo no conocido
Dame esa bandera
para poder otorgarte las cenizas de esas ideas torpes
añejas
¿Hola?,
pregunto si es aquí el ser,
se lo pregunto a lo humano,
a lo natural,
¿Hola?,
le pregunto a la esencia su fluir,
Cuando una noche me acosté a tu lado, y respirabas como un mundo, como mar soplido y trueno, me tumbe en tus brazos porque los núcleos de mi cabeza comenzaban a derrumbar mis fuerzas, porque de tanta eléctrica química avanzado y construyendo la imaginación, tu soplo vivo fresco, en ese clarecer de media noche me consuela.
Hay noches que no me soporto,
hay noches y madrugadas que evito pensarte vida,
porque siempre llegamos a lo mismo.
un circo, el payaso burlón y yo con un cigarro en la boca que nada me dice,
un cigarro que acidifica mis fauces,
y contribuyen entonces los rayos a confundirme.
A tu lado humano asexuado, pierdo la negativa,
la violencia del respiro,
ese que me cuestiona la consciencia
Hola,
te doy un hola que deviene en adiós,
porque el sopor de los brazos de mi amado me llevan lejos
porque los senos de mi amada me retiran el impulso vital,
y la voluntad queda restringida,
Justo cuando llego al equilibrio,
La ley de acción de masas todo lo dinamiza.
Pero, en tus ojos
Creo que ya nada importa en tus ojos.