Javier Vera
Poeta recién llegado
Sueño que se me queda sin batería el cuerpo.
Pero cuando me levanto me veo en el sueño yendo hasta el enchufe y me conecto a 220 volt.
Luego, la voz de mi sueño mira por la ventana.
Recupero la energía y la voz del sueño dice:
_ Al menos no estoy en un campo de concentración, mi problema es que la bomba no explotó en Hiroshima, explotó acá en casa, en mi pecho, cuando estaba en el baño, donde resuelvo cuestiones cotidianas, como llevar el barbijo sin falta cuando voy a la panadería.
Ahora que ya desperté, me pregunto: qué hago con esta bomba que late aquí conmigo en mi habitación. Con una soledad como la de ir a un entierro (imagino) que nadie me ha invitado, donde solo he mirado, desde lejos a la muchedumbre.
¿Qué hago con mi trabajo a distancia, con mis quehaceres? ¿Quién me ayudará a hacer un poco de silencio, a sentarme conmigo, a darme un abrazo.
Por eso, cuando ya no queda nada, cuando llego al vacío*1 y una pequeña voz me habla como en un sueño.
Deseo que todes puedan encontrar esa voz.
*1 “las figuras formadas por medio del fuego del espíritu son sólo colores y formas vacíos” (Carl Jung, 47). Es una cita que Jung trabaja en su texto “El secreto de la flor de oro” donde se refiere a la finalidad del yoga chino.
Pero cuando me levanto me veo en el sueño yendo hasta el enchufe y me conecto a 220 volt.
Luego, la voz de mi sueño mira por la ventana.
Recupero la energía y la voz del sueño dice:
_ Al menos no estoy en un campo de concentración, mi problema es que la bomba no explotó en Hiroshima, explotó acá en casa, en mi pecho, cuando estaba en el baño, donde resuelvo cuestiones cotidianas, como llevar el barbijo sin falta cuando voy a la panadería.
Ahora que ya desperté, me pregunto: qué hago con esta bomba que late aquí conmigo en mi habitación. Con una soledad como la de ir a un entierro (imagino) que nadie me ha invitado, donde solo he mirado, desde lejos a la muchedumbre.
¿Qué hago con mi trabajo a distancia, con mis quehaceres? ¿Quién me ayudará a hacer un poco de silencio, a sentarme conmigo, a darme un abrazo.
Por eso, cuando ya no queda nada, cuando llego al vacío*1 y una pequeña voz me habla como en un sueño.
Deseo que todes puedan encontrar esa voz.
*1 “las figuras formadas por medio del fuego del espíritu son sólo colores y formas vacíos” (Carl Jung, 47). Es una cita que Jung trabaja en su texto “El secreto de la flor de oro” donde se refiere a la finalidad del yoga chino.