UN JUEGO DE FUTBOL
El espectáculo tristemente merecido,
ahogado en el júbilo impetuoso
de voces que a coro gritan entusiastas.
Cuatro paredes y la pantalla lluviosa,
de la vieja televisión.
Un profundo dolor en el pecho,
que recuerda lo triste del momento;
la jugada entre bambalinas
que levanta pasiones al unísono.
Las manecillas del reloj
y la ansiada llamada que nunca llega.
Uniformes, gritos y lluvia;
recuerdos que invaden la mente,
en el aplastante triunfo de la soledad.
Anhelo de caricias hoy lejanas;
el sabor de tus labios tan distante,
tu mirada esquiva y tú ajeno amor.
Regresa el bullicio, cual distrayente amigo;
que busca cobijar mi soledad,
esta inmensa y triste soledad.
En compañía de un partido de futbol.
El espectáculo tristemente merecido,
ahogado en el júbilo impetuoso
de voces que a coro gritan entusiastas.
Cuatro paredes y la pantalla lluviosa,
de la vieja televisión.
Un profundo dolor en el pecho,
que recuerda lo triste del momento;
la jugada entre bambalinas
que levanta pasiones al unísono.
Las manecillas del reloj
y la ansiada llamada que nunca llega.
Uniformes, gritos y lluvia;
recuerdos que invaden la mente,
en el aplastante triunfo de la soledad.
Anhelo de caricias hoy lejanas;
el sabor de tus labios tan distante,
tu mirada esquiva y tú ajeno amor.
Regresa el bullicio, cual distrayente amigo;
que busca cobijar mi soledad,
esta inmensa y triste soledad.
En compañía de un partido de futbol.