Edgar Iván Hernández
Poeta recién llegado
I
Nací en Cuscatlán con aguacero
Ella es mi cuna y mi sepultura.
Es ventana del tamaño de mi corazón.
II
Cuscatlán es padre y es hermanos. Es madre y besos que rodean. Cuerpo que abriga en cada amanecer. Amor de labios que no se olvidan. Señorío de otra edad, no es ella quién muere; no es ella quién se derrumba. Ella es fuego, el humo, la estación y sudor bajo el sol.
III
Cuscatlán es los niños, jóvenes y ancianos que aman y añoran. Es volcán que no termina de nacer. Es poema reservado desde el Edén. Nace en el mar y descansa en las puertas de Xibalbá.
IV
Es los nombres que la inventan. Alfredo Espino que la describe, Francisco Gavidia que la imagina. Alberto Masferrer que la ilustra. Roque Dalton que la defiende. Los Alfonsos que la enriquecen y Salarrué que la ama.
De: Poemas a Cuscatlán. 2008.
Edgar Iván Hernández.
Nací en Cuscatlán con aguacero
Ella es mi cuna y mi sepultura.
Es ventana del tamaño de mi corazón.
II
Cuscatlán es padre y es hermanos. Es madre y besos que rodean. Cuerpo que abriga en cada amanecer. Amor de labios que no se olvidan. Señorío de otra edad, no es ella quién muere; no es ella quién se derrumba. Ella es fuego, el humo, la estación y sudor bajo el sol.
III
Cuscatlán es los niños, jóvenes y ancianos que aman y añoran. Es volcán que no termina de nacer. Es poema reservado desde el Edén. Nace en el mar y descansa en las puertas de Xibalbá.
IV
Es los nombres que la inventan. Alfredo Espino que la describe, Francisco Gavidia que la imagina. Alberto Masferrer que la ilustra. Roque Dalton que la defiende. Los Alfonsos que la enriquecen y Salarrué que la ama.
De: Poemas a Cuscatlán. 2008.
Edgar Iván Hernández.