Heart
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Dulce primavera!
Llegas acariciando el cielo,
atrás se quedan las tardes
de frío y desasosiego.
¡Qué lindo se torna el mar!
cuánta belleza lo envuelve...
De oro se rizan las olas
cuando el sol jugando
con ellas se entretiene.
Las estrellas y la luna
vuelven la noche mas clara
formando un reflejo de luces,
de belleza inigualada.
Los prados y los campos
deslumbran colorido.
Las flores cuajadas
con gotas de rocío
hacen renacer de nuevo el amor
que guardado parecía estar
en el invierno sombrío.
Pasión desata la primavera,
ilusión de un nuevo amanecer!
sueños de una alegre juventud...
¡Que vuelven a renacer!
Las aves trinan
sus nuevos cantares,
la roja amapola
vuelve a florecer,
¡el cielo, el mar, los prados,
la luna! el amanecer...
Con tanta belleza,
mi alma con ellos...
¡Florece también!
Llegas acariciando el cielo,
atrás se quedan las tardes
de frío y desasosiego.
¡Qué lindo se torna el mar!
cuánta belleza lo envuelve...
De oro se rizan las olas
cuando el sol jugando
con ellas se entretiene.
Las estrellas y la luna
vuelven la noche mas clara
formando un reflejo de luces,
de belleza inigualada.
Los prados y los campos
deslumbran colorido.
Las flores cuajadas
con gotas de rocío
hacen renacer de nuevo el amor
que guardado parecía estar
en el invierno sombrío.
Pasión desata la primavera,
ilusión de un nuevo amanecer!
sueños de una alegre juventud...
¡Que vuelven a renacer!
Las aves trinan
sus nuevos cantares,
la roja amapola
vuelve a florecer,
¡el cielo, el mar, los prados,
la luna! el amanecer...
Con tanta belleza,
mi alma con ellos...
¡Florece también!