AUTOR: PALINI
Vengo a contarte
Despacio te cuento amigo,
si permites mi consejo,
hablar de un tema complejo.
Que aquella que te da abrigo,
lleva tus penas consigo;
los deberes de estudiante,
amores de principiante,
travesuras juveniles,
tus largas noches febriles,
y ávido andar inconstante.
Camino siempre alumbrado,
por la voz de la experiencia,
sosiego de la paciencia,
da protección y cuidado.
Con tu camino empedrado,
te construye una muralla,
vencedora en la batalla,
del que quiera hacerte daño,
no hay suficiente tamaño,
que a su lado, de la talla.
Al tiempo, te darás cuenta,
de los besos que perdiste,
los abrazos que no diste.
Más su alma se sustenta,
viendo que tu vida asienta.
Y aun estando en lejanía,
distante a su tutoría,
te va a hacer falta su mano.
Déjame pedirte hermano,
cuídame a esta madre mía.
Vengo a contarte
Despacio te cuento amigo,
si permites mi consejo,
hablar de un tema complejo.
Que aquella que te da abrigo,
lleva tus penas consigo;
los deberes de estudiante,
amores de principiante,
travesuras juveniles,
tus largas noches febriles,
y ávido andar inconstante.
Camino siempre alumbrado,
por la voz de la experiencia,
sosiego de la paciencia,
da protección y cuidado.
Con tu camino empedrado,
te construye una muralla,
vencedora en la batalla,
del que quiera hacerte daño,
no hay suficiente tamaño,
que a su lado, de la talla.
Al tiempo, te darás cuenta,
de los besos que perdiste,
los abrazos que no diste.
Más su alma se sustenta,
viendo que tu vida asienta.
Y aun estando en lejanía,
distante a su tutoría,
te va a hacer falta su mano.
Déjame pedirte hermano,
cuídame a esta madre mía.