poetakabik
Poeta veterano en el portal
[center:fcecf11440]
Discurre el agua tranquila
por el remanso del rio,
y a la orilla de ese cauce,
formando perfecta fila
rebosando algarabía,
con sus flores esta el sauce.
Entra el almendro en su fase
de retoños, de olorosas flores blancas,
y los amorosos trinos
de los dulces pajarillos,
vuelan entre los aromas, y los trigos,
con su verde de esperanza,
despiertan de su letargo,
se visten los dias de largo,
los rayos de sol se alargan,
haciendo llorar las sombras
de la invernal noche amarga,
los hielos se vuelven agua,
el agua, pura templanza,
las flores vuelven del sueño,
con una nueva esperanza,
y explotan con alegria
entre los prados dormidos.
Los poetas confundidos
por las musas alocadas,
dejan discurrir sus plumas,
entre las hojas tan blancas,
como la nieve perpetua,
que sueña entre las montañas.[/center:fcecf11440]
Discurre el agua tranquila
por el remanso del rio,
y a la orilla de ese cauce,
formando perfecta fila
rebosando algarabía,
con sus flores esta el sauce.
Entra el almendro en su fase
de retoños, de olorosas flores blancas,
y los amorosos trinos
de los dulces pajarillos,
vuelan entre los aromas, y los trigos,
con su verde de esperanza,
despiertan de su letargo,
se visten los dias de largo,
los rayos de sol se alargan,
haciendo llorar las sombras
de la invernal noche amarga,
los hielos se vuelven agua,
el agua, pura templanza,
las flores vuelven del sueño,
con una nueva esperanza,
y explotan con alegria
entre los prados dormidos.
Los poetas confundidos
por las musas alocadas,
dejan discurrir sus plumas,
entre las hojas tan blancas,
como la nieve perpetua,
que sueña entre las montañas.[/center:fcecf11440]