Autor: ARCADIA
Tu Recuerdo
Tan feliz como paloma
flotando por mi recuerdo
mi sonrisa roja muerdo,
cuando presiento tu aroma.
Me tomo la vida en broma,
aceptando tu consejo;
puedo mirarme en tu espejo,
y olvidar todos los daños
pues se esfuman muy huraños,
rotos ante tu reflejo.
Tu calma a veces añoro,
cuando mis temores gritan;
si tus ojos depositan
en mi mente su tesoro,
de tus joyas me decoro.
Si el dolor viste mi cama
y mis lágrimas derrama,
miro siempre hacia el cielo
y tú me izas del suelo,
y suavizas mis escamas.
Aunque llueva en mi destino,
o las sombras me acompañen
y me hieran o me empañen,
sabré que tu sabio atino
apartará del camino
cualquier miedo o tristeza
que marchite mi cabeza;
pues, madre, tu luz respiro,
te acaricio cual suspiro,
y me alumbra tu belleza.
Tu Recuerdo
Tan feliz como paloma
flotando por mi recuerdo
mi sonrisa roja muerdo,
cuando presiento tu aroma.
Me tomo la vida en broma,
aceptando tu consejo;
puedo mirarme en tu espejo,
y olvidar todos los daños
pues se esfuman muy huraños,
rotos ante tu reflejo.
Tu calma a veces añoro,
cuando mis temores gritan;
si tus ojos depositan
en mi mente su tesoro,
de tus joyas me decoro.
Si el dolor viste mi cama
y mis lágrimas derrama,
miro siempre hacia el cielo
y tú me izas del suelo,
y suavizas mis escamas.
Aunque llueva en mi destino,
o las sombras me acompañen
y me hieran o me empañen,
sabré que tu sabio atino
apartará del camino
cualquier miedo o tristeza
que marchite mi cabeza;
pues, madre, tu luz respiro,
te acaricio cual suspiro,
y me alumbra tu belleza.