SONRISA
Poeta adicto al portal
Bajo la fúlgida bóveda celeste
el Maestro comienza su labor,
espumas blancas que pincela
alegrías liberadas bajo el sol,
son épocas de viento helado
rey de agosto causando furor
en los niños, volando cometas
y en nosotros, izando un adiós.
Las calles sienten sus corrillos
sus risas llegan sin obligación
son ellas, estrellas detenidas
en ese tapiz pintado con amor,
pies desnudos sellando besitos
ángeles con miel de redención,
cabellos revueltos en suspiros
y duendes iletrados al rencor.
Olvidan hambre que margina
ignoran, de las pieles su color
relegan razas que segregan ó
del credo, quien tiene la razón
rosas abiertas en sus rostros,
luceros en redes de emoción,
sus aves de papel volando alto
y el corazón loquito por amor.
Vuelven, jadeantes y dichosos
fragor de galaxias, en su voz,
en una mano, rota esa cometa
en la otra, para mami, una flor
manojos de ocales y romeros
incensarios para su habitación,
tardes de destreza y fantasías,
manjar de años, en su corazón.
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