[center:22dcedf30f]Poesía; camina eternamente en dirección a Allende.
La belleza retratada sutilmente se enmarca dorada increíble,
en las palabras que usa un poeta esfinge.
Sus sensaciones se expresan en sentimientos
razonados pero sin asimilar.
La naturaleza poética de la existencia,
crea un abismo infinito debajo del mar literario,
donde las palabras flotan como barcos, algunas
van por debajo de la capa superficial, otras por encima.
Todas son succionadas, por el remolino del destino de lo creado,
hacia el abismo eterno de lo sublime.
Llueven rosas cada vez que
el éxtasis de la inspiración
sacude al poeta.
Se lo debe a quien invoca
pasionalmente, la diosa Venus
de la belleza y el amor
incondicional.
Truenan melodías invisibles
en el cielo alado, alaban a todo
lo adorado por el dios poeta
de antaño. Creador natural
de artificios perennes,
perdurarás por siempre
mas allá de lo demás
oculto en la realidad veraz
de las palabras.[/center:22dcedf30f]
La belleza retratada sutilmente se enmarca dorada increíble,
en las palabras que usa un poeta esfinge.
Sus sensaciones se expresan en sentimientos
razonados pero sin asimilar.
La naturaleza poética de la existencia,
crea un abismo infinito debajo del mar literario,
donde las palabras flotan como barcos, algunas
van por debajo de la capa superficial, otras por encima.
Todas son succionadas, por el remolino del destino de lo creado,
hacia el abismo eterno de lo sublime.
Llueven rosas cada vez que
el éxtasis de la inspiración
sacude al poeta.
Se lo debe a quien invoca
pasionalmente, la diosa Venus
de la belleza y el amor
incondicional.
Truenan melodías invisibles
en el cielo alado, alaban a todo
lo adorado por el dios poeta
de antaño. Creador natural
de artificios perennes,
perdurarás por siempre
mas allá de lo demás
oculto en la realidad veraz
de las palabras.[/center:22dcedf30f]